viernes, 6 de mayo de 2011

Se recompone la relación de los "primos hermanos"



Por Federico Müggenburg


Abril de 2011




Hay que rastrear los sucesos dramáticos de la campaña electoral por la presidencia mexicana entre los meses de marzo y junio de 2006, para encontrar la expresión lanzada por el candidato del PRI, Roberto Madrazo, cuando dijo: "Si no gano la presidencia de nada servirá todo lo demás que se obtenga", para añadir inmediatamente, "Si no ganamos nosotros, serán nuestros primos hermanos", refiriéndose al PRD.



Frase que se encargó de repetir Emilio Chuayffet, entonces líder de los diputados federales del PRI. En esas fechas las fracturas del partido eran múltiples. Madrazo había ganado la elección interna de su partido contendiendo con Beatriz Paredes, quien lo acusó de haber realizado un "cochinero".



También Madrazo se había peleado absolutamente con la diputada y secretaria general de su propio partido, Elba Esther Gordillo, que finalmente lo abandonó para ir a una aventura exitosa hasta la fecha, fundando su partido, el PANAL.



El ambiente en el PRI durante todo el año 2005 fue desastroso. Vale recordar cómo se formó el grupo llamado TUCOM (I), "Todos Unidos Contra Madrazo", que se concentraba en torno a Arturo Montiel, apoyado mediáticamente por Televisa, como consecuencia de los enormes pagos de publicidad pagada a favor de su figura, pero que no tuvieron el menor escrúpulo, al destruirle en dos minutos, exhibiendo su corrupción por medio de la denuncia del "payaso" Brozo en su "noticiero" matutino.



Luego apareció el TUCOM (II) "Todos Unidos Con Madrazo", de quien hay que recordar, fue una hechura política del profesor Carlos Hank, al extremo de haberse casado con la nuera viuda de dicho profesor. Estos sucesos revelaron no solo las fracturas del PRI, sino las del mismo grupo Atlacomulco. Todo eso sucedía porque los priístas no sabían cómo hacer su "democracia interna", por no tener ya al árbitro de su sistema, ante el que todos se subordinaban cuando entraba en operación el proceso que desembocaba en el "dedazo".



También cabe recordar que el analista de la izquierda, Joel Ortega, afirmó en esas fechas: "El PRD actual, el de López Obrador, es la cuarta etapa del PRI", seguramente haciendo alusión a que dicho partido había tenido otros nombres: PNR (Partido Nacional Revolucionario), PRM (Partido de la Revolución Mexicana) y finalmente PRI (Partido Revolucionario Institucional).



Estos antecedentes sirven para iluminar los sucesos derivados de la designación del candidato del PRI a la gubernatura del Estado de México y a la "mágica" desintegración del "interés" por formar una "coalición" opositora entre PRD y PAN. Estos hechos casi simultáneos recuerdan las viejas declaraciones de protagonistas políticos importantes del año 2006.



Todo parece indicar que ahora se recompone la relación entre los "primos hermanos" del PRI y del PRD, que en gran parte son fugas del priísmo. Los que quedan desplazados del escenario principal son los del PAN. Tendrán que hacer un esfuerzo como nunca lo han hecho, para no ser relegados a una tercera y distante posición.



Los grandes promotores visibles de las "coaliciones", Manuel Camacho y Marcelo Ebrard, no han tenido el menor escrúpulo, para aparecer ahora como opuestos a las mismas. En los subterráneos de la vida política, en donde juegan un papel definitivo los "nodos", se han realizado los "ajustes" forzando el "dedazo" a favor de Eruviel Ávila, cuando todo estaba preparado para Alfredo Del Mazo Maza. De ahí "mágicamente" a deshacer el proyecto de "alianza o coalición opositora".



Ya desde las campañas electorales de 2009, con el protagonismo mediático, económico y político de Enrique Peña Nieto, y las extrañas "alianzas o coaliciones" en Sinaloa, Oaxaca y Puebla, en 2010, más la designación del nuevo presidente del PRI, Humberto Moreira, desplazando al otro fuerte aspirante, Emilio Gamboa, se pudieron apreciar decisiones "nodales", más que partidistas.



Uno de los propósitos del análisis de algo tan impredecible como es la política, consiste en tratar de desentrañar quién toma las decisiones fundamentales, sobre todo cuando se trata de sistemas tan opacos como el mexicano.



En otros países hay reglas a las que se atienen los integrantes de los partidos y los ciudadanos que votan por los candidatos, están a la vista de todos y se respetan. Acá pretendemos llegar a esos niveles de desarrollo democrático, pero aún existen falsificaciones e imitaciones erráticas de los métodos que le permitieron a los priístas permanecer 72 años en el control del sistema, sin peder el poder. Nuestra democracia es tan rústica, que no tiene más horizonte que el poder. Lejos está la profunda razón de ser de la política, gestión del bien común.


Otros aspectos laterales del caso del Estado de México, evidenciarán más la recomposición de la relación entre los "primos hermanos", como lo es la falta de legitimidad de la candidatura de Alejandro Encinas, residente del Distrito Federal, con credencial para votar en esta entidad, razón por la que no puede simultáneamente ser candidato en el Estado de México. Él argumenta su residencia con un recibo de pago de energía eléctrica de un pequeño local en el Estado de México.



El Tribunal Electoral del Edomex, dominado por priístas, hará un fallo a conveniencia del PRI. Otros aspectos como son la distribución distrital para votaciones serán abordados en otra Reflexión. Están confeccionados para beneficiar al PRI. Por lo pronto los "dados están marcados para excluir de los procesos", de ahora en adelante, a los que no son "primos hermanos", de la recompuesta "familia revolucionaria".




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