miércoles, 29 de febrero de 2012

Si Dios lo PERDONO, ¿Por qué no se perdona usted?

https://feedads.g.doubleclick.net/~a/pH1-ije05XPu0EN-q0gtCqlOi3Q/Mk-ge_VGnXiUuVynAwfoTXfTe5w/0/pi
https://feedads.g.doubleclick.net/~a/pH1-ije05XPu0EN-q0gtCqlOi3Q/Mk-ge_VGnXiUuVynAwfoTXfTe5w/1/pi Fernando Alexis Jiménez



Con apenas 60 mil dólares. "Solamente esa suma y podrá llegar a lo más profundo del mar donde podrá apreciar los restos del Titanic", asegura el empresario Rob McCallum, uno de los empresarios de Deep Ocean Expeditions, que organiza inmersiones en sumbarinos con capacidad apenas para tres personas: el piloto y dos expedicionarios que cancelan la elevada suma.



El desplazamiento hacia la profundidad, con aguas que ejercen fuerte presión sobre el sumergible, dura alrededor de diez horas, tiempo en el cual deben abstenerse de ir al baño y consumir líquidos.



Rob asegura que los visitantes quieren ver qué hay en la profundidad, aun cuando ya no encontrarán artículos ya que en su mayoría fueron rescatados. Son más de 5.500 que se venden hoy por 189 millones de dólares.



Cuando Dios nos perdona, lo hace una vez y para siempre…


El anuncio lo publicitan en periódicos y revistas especializadas en Estados Unidos y Europa, aplicando ajustes al valor de la exploración. Una verdadera horda de curiosos desde 1985 cuando se descubrieron los restos de la embarcación. Los más frecuentes son cruceros hasta con 1,500 personas que se desplazan hasta el sitio exacto del Atlántico en donde se produjo el hundimiento, vestidos como oficiales, tripulantes o artistas de la época.



Como se recordará, el naufragio del Titanic se produjo el 15 de abril de 1912. La estructura se fracturó en dos a raíz de una colisión con un iceberg y descendió verticalmente a una profundidad de 610 metros, cerca de Terranova en aguas internacionales y cuando el enorme trasatlántico se acercaba a los Estados Unidos.



A bordo iban 10 millonarios de la época, incluido el financiero Jonh Jacob Astor IV, el industrial Benjamín Guggenheim e Isidor Straus de Macy´s, propietario de uno de los más grandes almacenes de cadena de la época.



Expertos aseguran que si el iceberg se hubiese divisado 5 segundos antes, se hubiera evitado la colisión que dejó un trágico saldo de 1.500 personas que murieron por ahogamiento e hipotermia.



Nuestros pecados, en lo profundo del mar


Si bien es cierto la Biblia es clara en advertir que pecado es toda acción en contravía de lo dispuesto por Dios, como anota el apóstol Juan: "El pecado es la trasgresión de la ley"(1 Juan 3: 4; Cf. Juan 3:16), el amor ilimitado de nuestro amoroso Padre celestial nos ofrece el perdón y arroja todas nuestras trasgresiones a lo más profundo del mar: "¿Qué Dios hay como tú que perdone la maldad y pase por alto el delito del remanente de su pueblo? Pon tu pie sobre nuestras maldades y arroja al fondo del mar todos nuestros pecados" (Miqueas 7:18-19, Nueva Versión Internacional).



¿Qué quiere decir esto? Que si fuéramos a Su despacho celestial y le hablamos sobre un pecado del ayer, nuestro amado Señor nos dirá: "No se de qué me hablas; ya te perdoné y borre todas tus faltas del archivo".



Perdónese a sí mismo


Si ya Dios lo perdonó, ¿por qué no se perdona a sí mismo para que disfrute la vida plenamente?



No obstante hay dos problemas: el primero, que pese al amor incondicional de Dios que nos perdonó, a usted y a mi nos resulta difícil perdonar porque no hemos dejado que Él transforme y renueve nuestro corazón. Contrario a lo que hace Dios, nosotros guardamos rencor y motivos para echarles en cara a los demás sus errores.



El segundo problema es que, pese a que nuestro Padre nos perdonó, nosotros mismos no nos perdonamos y, en reiteradas ocasiones, nos martirizamos por los errores del ayer. Dios nos perdonó, pero nosotros no.



Es tiempo de aligerar el equipaje y dejar el en pasado, aquello que—por el perdón que nos prodigó el Señor--, ya Dios arrojó a lo profundo del mar y quedó en el pasado.



No podría despedirme sin recomendarle algo trascendental para su existencia: Reciba a Jesucristo como Señor y Salvador. Puedo asegurarle que su vida emprenderá un nuevo ciclo, de cambio y crecimiento personal y espiritual. No deje pasar esta maravillosa oportunidad….

¿Avanzando o Estancado?


Pastor Sahir Akel



Me puedo convertir en estas dos cosas, no hay término medio.



Soy una persona que permite el fluir o soy una persona que me convierto en el tapón del fluir



Dios quiere constantemente producir cosas en nosotros, Dios tiene una provisión todos los días para que permitamos el fluir de la productividad en nosotros.



Por eso dice Mateo 6:11: "El pan nuestro de cada día, dánoslo hoy…" Es necesario tener la provisión diaria, porque la búsqueda de la provisión genera el movimiento para el fluir de la productividad y no caer en la maldición de la esterilidad.



Necesitamos el pan que es nuestro y que lo tiene Dios.



Principios de avance que debo entender para producir frutos que perduren


1. Fui llamado como a influenciar mi entorno y el entorno a mí.
2. La esencia de la productividad no está en la técnica, sino en mi actitud.
3. Fluir en la productividad es el resultado de saber que soy el producto de un Dios supremo altamente inteligente y creativo.


4. Nosotros fuimos diseñados para manejar nuestro entorno. (Digamos que nada puede manejar mi productividad).


5. No importa quién seas, tienes la naturaleza para conquistar


Un ejército de ovejas lideradas por un león, siempre va a vencer a un ejército de leones liderados por una oveja.



Como me convierto en un tapón del fluir de productividad:



1. Cuando en el fondo cuestiono la visión del ministerio. ¿Por qué de fondo? Porque en realidad acepto la visión, pero no la siento en mi corazón. De esta manera, en algún momento, vas a abandonar.


2. Cuando soy más opinologo que productivo. Podemos opinar de cualquier tema, pero en Cristo se obedece. No se opina lo que Cristo dice, se obedece.


3. Cuando no descubro mi propósito.



Como fluyo en la productividad:



1. Cuando de una vez por todas creo en la visión, y creo que soy capaz de cumplirla


2. Cuando guardo el corazón con la pasión del espíritu, para cumplir con la obra.


3. Cuando mantengo mi hombre interior sano, limpio.


4. Cuando intercedo por lo que Dios puso en mis manos.


5. Cuando dejo de posponer y activo la excelencia.



Mi movimiento natural siempre va a generar un movimiento espiritual:


Marcos 16:15-20 dice: "Id por todo el mundo y predicad el evangelio a toda criatura. El que creyere y fuere bautizado, será salvo; mas el que no creyere, será condenado. Y estas señales seguirán a los que creen: En mi nombre echarán fuera demonios; hablarán nuevas lenguas; tomarán en las manos serpientes, y si bebieren cosa mortífera, no les hará daño; sobre los enfermos pondrán sus manos, y sanarán. Y el Señor, después que les habló, fue recibido arriba en el cielo, y se sentó a la diestra de Dios. Y ellos, saliendo, predicaron en todas partes, ayudándoles el Señor y confirmando la palabra con las señales que la seguían. Amén.



1. Claramente el Señor les marca el camino para que puedan fluir en la productividad del Reino.


La orden fue: "MUEVANSE" "NO PIERDAN TIEMPO"


Jesús les dijo "ID", el significado de "ID" en el original es, agárrenlo y métanlo bien adentro.


Con la velocidad que me muevo, Dios se mueve. Dios nunca se va a mover en tu persona más rápido de lo que tu te mueves.


2. Entender las Señales.


Las señales se leen…" VS. 20 dice: "ayudándoles el Señor y confirmando la palabra con las señales que la seguían.


Para no convertirnos en tapones espirituales, estériles promovedores del estancamiento, debemos aprender a leer las señales, digamos, Dios hace cosas para que leas que hay detrás de lo que Dios acaba de hacer.


¿Porque muchos están estancados? porque no supieron leer las señales que Dios fue soltando en su camino.


En las bodas de Caná dice Juan 2:11, "Este principio de señales hizo Jesús en Caná de Galilea, y manifestó su gloria; y sus discípulos creyeron en él…"


Jesús estaba dando la señal de que el Reino había llegado y que algo grande venia.


3. La gran llave del éxito en nuestro fluir productivo. Ganar almas y formar discípulos. ¿Por qué crees que la ultima orden del Señor fue PREDIQUEN?
Porque la idea del Señor es que ganemos, ganemos y ganemos. Pero con la intención de formar a la gente, para que se conviertan en personas pensantes. Es tiempo de avanzar.


domingo, 26 de febrero de 2012

¿Que Haces en la CUEVA?


https://feedads.g.doubleclick.net/~a/pH1-ije05XPu0EN-q0gtCqlOi3Q/JjPkKPPRKcvDXEBqkphFHPsN-pQ/0/piDaniel Zangaro


https://feedads.g.doubleclick.net/~a/pH1-ije05XPu0EN-q0gtCqlOi3Q/JjPkKPPRKcvDXEBqkphFHPsN-pQ/1/pi


"Y allí se metió en una cueva, donde pasó la noche. Y vino a él palabra de Jehová, el cual le dijo: ¿Qué haces aquí, Elías? 1 Reyes 19:9 (RVR1960)



Elías, profeta de Dios, había tenido una resonante victoria unos pocos días atrás, había desafiado públicamente a los profetas de Baal para que claramente quedara en evidencia, quien era el verdadero Dios, si Jehová o Baal. Dios le dio un rotundo respaldo y los profetas de Baal, además de ser gravemente avergonzados, terminaron degollados.



En otra oportunidad y luego de tres años de sequía, Elías oró y Dios mandó la lluvia. Pero durante los tiempos de sequía, Dios mismo enviaba sus cuervos para alimentar a Elías.



Pero un día, después de tantas victorias y tanto respaldo de Dios, llegó una notica que lo preocupó, hasta el punto de sumergirlo en una profunda depresión:

"Acab dio a Jezabel la nueva de todo lo que Elías había hecho, y de cómo había matado a espada a todos los profetas. Entonces envió Jezabel a Elías un mensajero, diciendo: Así me hagan los dioses, y aun me añadan, si mañana a estas horas yo no he puesto tu persona como la de uno de ellos". 1a de Reyes 19:2

Entonces Elías se fue a refugiar en una cueva, donde pasó la noche. Ahora el profeta, que hasta hace poco irradiaba autoridad y poder, ahora se había llena de temor y preocupación a causa de la amenaza de Jezabel, deseando morirse como una manera de frenar su sufrimiento.



Cuantas veces nos pasa algo parecido, en nuestro caminar cristiano… En otras épocas, fuimos usados, llenos de autoridad, pero llega una mala noticia y parece que nuestra fe se pierde por los orificios del temor. Instantáneamente nos asaltan los pensamientos negativos o de muerte, como voy hacer, como lo voy a resolver, como voy a sobrevivir?



Para Elías, la cueva representaba un lugar de aparente seguridad, sin embargo Dios le pregunta, Que haces ahí? Como diciendo, vamos Elías…, ese no es un lugar para ti y le mandó a salir inmediatamente de la cueva y emprender un largo camino.



Estás actualmente en una cueva? Te has aislado para que no te sigan lastimando? Piensas que a nadie le importa lo que te pasa?



No se cual puede ser la causa, que te hizo refugiarte en una cueva, tal vez el temor?, el fracaso?, la soledad?. Elías también se sentía solo, decía: solo yo he quedado….lo cual ni siquiera era verdad.



Has recibido noticias que te han llenado de temor e inseguridad? O tal vez sientes que las circunstancias te han acorralado, que no tienes salida?, o quizás hasta has pensado en la muerte como una salida?



No naciste para estar en una cueva, lleno de temor, ocultándote para obtener alguna seguridad…



La Palabra para hoy es, sal de esa cueva de temor y sufrimiento, largo camino te espera, hay metas que alcanzar, planes de Dios para concretarse en tu vida, pero es necesario abandonar la cueva de la auto-conmiseración y salir como el conquistador que eres, para vencer sobre toda circunstancias, ya que todo lo puedes en Cristo quien te fortalece.



Mayor es el que está en nosotros, para vencer sobre cualquier situación.





El LUJO del Amor de Dios


Querien Vangal


https://feedads.g.doubleclick.net/~a/pH1-ije05XPu0EN-q0gtCqlOi3Q/Ox5BG7dNahas_4QNNnuD8eQBCDk/0/pi
https://feedads.g.doubleclick.net/~a/pH1-ije05XPu0EN-q0gtCqlOi3Q/Ox5BG7dNahas_4QNNnuD8eQBCDk/1/piHay creyentes que esperan muy poco de Dios en cuanto a lo material. Con¬fían en que Él les dará alimento y vestido, pero no confían en que se los dará en abundancia.



Por alguna razón, se han formado la idea de que Dios es un viejo tacaño que les dará algo más que harapos para vestir y frijoles para comer. Pero eso no fue lo que el Señor dijo. En Mateo capítulo 6 Jesús dice que Dios nos vestiría mejor que a Salomón. Esas palabras son suficientes para demostrar que Dios quiere no solo darnos las cosas básicas de la vida, sino también bendecirnos abundantemente. Yo lo sé por experiencia personal.



Un día ¬ - hace algunos años - , llegúe a la casa y encontré dos automóviles costosos estacionados a la entrada del garaje. Me los habían regalado unos hermanos que habían sido bendecidos por el Señor por medio de mi ministerio. Me quedé estupefacto. "Señor - le dije - , no necesito estos automóviles. No te los había pedido, y no están dentro de mis planes. ¿Qué están haciendo aquí?"



Entonces el Señor me habló al corazón, diciendo: "¿No has leído alguna vez el pasaje en Deuteronomio que dice que las bendiciones vendrán y alcanzarán a quienes oigan mi voz?"



"Sí", le respondí.



"Bueno, hijo - me dijo Él - tú acabas de ser alcanzado".



¿Estoy diciendo que Dios me dio esos automóviles costosos sólo para que los disfrutara? Sí, eso es exactamente lo que estoy diciendo.



En 1 Timoteo 6:17 dice que Dios "nos da todas las cosas en abundancia para que las disfrute¬mos". Dios es un Padre amoroso que se complace grandemente en bendecir a sus hijos. Desde nuestro punto de vista, Él es demasiado generoso. Pero no se inquiete por ello, Él puede darse ese lujo.



Una vez que usted de veras crea en la generosidad de Dios y oiga su voz, las bendiciones lo alcanzarán también a usted.



Deuteronomio 28:2


Y vendrán sobre ti todas estas bendiciones, y te alcanzarán, si oyeres la voz de Jehová tu Dios.

sábado, 25 de febrero de 2012

Habituados a Mentir


Por Esteban Correa




La verdad nos mantiene en paz, con la conciencia limpia, y sin estrés.


La mentira implica un fraude, un engaño, una injusticia. El que miente a su prójimo esta traicionando su confianza.


La mentira siempre es mentira. Algunos piensan erróneamente que las mentiras tienen ciertos grados de permisividad, y las llaman "mentiras piadosas" o "mentiras blancas".


Supongamos que Jesús y Pedro estaban en un charla y de repente suena el teléfono y el Señor atiende y dicen – Hola Jesús, Soy Juan, necesito que me pases con Pedro - Pedro lo mira y le hace señas que no le pase, Jesús piensa y le dice a Juan – Salió a pescar -. ¿Te imaginas al Señor mintiendo así? ¡De Ninguna manera! Sin embargo para muchos de nosotros esto puede tratarse de una acto inocente.


Cuando alguien comienza a habituarse a la mentira tiene que engañar a su conciencia, apagando su voz. Pero al ignorar repetidas veces el llamado de la conciencia ésta comienza a entumecerse, como resultado, las siguientes mentiras que digamos no se podrán distinguir entre inocentes o graves, porque la conciencia va perdiendo toda su sensibilidad. La persona habituada a mentir se acostumbra a siempre agregar alguna mentira en sus conversaciones. Es muy difícil volver al hábito de la verdad luego de anular la voz de la conciencia.


Las personas que mienten cotidianamente están expuestas a la maldición, generalmente estas personas se preguntan constantemente por qué no están recibiendo ciertas bendiciones de Dios, pero la práctica del pecado es como levantar una barrera que impide el fluir del Espíritu Santo. Nadie que practique el pecado podrá vivir bajo el favor y agrado de Dios. Si quieres recibir todas las bendiciones que Dios tiene para ti comienza a limpiar tu lengua. Proverbios 6:17 nos menciona a la mentira como uno de los actos más aborrecibles para Dios.


Decir la verdad, aunque a veces cueste mucho, es la mejor medicina. Mentir es como querer construir una casa sobre arena movediza, temporalmente parece que todo esta bien, pero de golpe se derrumba y hay que comenzar de nuevo, en cambio decir la verdad es como construir una casa sobre un cimiento sólido, una vez que se termina, queda para siempre. Por eso la biblia nos enseña: "Los labios veraces permanecerán para siempre, Pero la lengua mentirosa, sólo por un momento".Prov. 12:19


El hábito de decir la verdad en cualquier situación es el camino de Dios. La verdad nos mantiene en paz, con la conciencia limpia, y sin estrés. Según la medicina, el estrés aumenta el riesgo de infarto y una de las causas más comunes de estrés es tener que estar mintiendo todo el tiempo. Los motores de la mentira pueden ser la arrogancia, la envidia y la baja estima. Otras veces la mentira proviene de no querer herir al otro, pero no creamos que hay que mentir para no herir, es necesario decir la verdad con amor. Alguien que recibe mentiras para no ser lastimado, terminará siendo aún más lastimado cuando se entere de la verdad. La honestidad nos deja a todos un sabor agradable, una sensación de claridad. Recuerda siempre: "La mentira nos ata y enferma. La verdad es salud y libertad".


viernes, 24 de febrero de 2012

Eres titular, no suplente


Pastor Cesar Castets




Cuando Jesús caminaba por la tierra, ministraba con su vida. Si nosotros entendemos esto y lo aplicamos en nuestra vida diaria, el resultado final será el crecimiento del reino de Dios.



En esta oportunidad quiero hablarte acerca de nuestro propósito y función aquí en la tierra.



Jesús fue enviado a esta tierra por nuestro Padre Dios, para que todos pudiéramos entender el amor que Él tiene por nosotros. Para que Dios pudiera comunicarse con el ser humano tenía que hacerlo de una manera especial, es por esto que envió desde el cielo a su hijo Jesús.



Dios es espíritu, y todos sabemos que los espíritus no se ven. En este momento estás rodeado por ángeles de Dios que te están cuidando y no los ves, pero están. Los espíritus no tienen cuerpo visible, entonces Dios se preguntó "¿Cómo hago para hablarle al ser humano?"



Por este motivo apareció Jesús: Dios hizo que su hijo naciera en un pesebre, que viviera con sus padres María y José, y creciera como cualquier otro niño.


Lo que quiero que entiendas es que la imagen de nuestro Dios invisible, de nuestro Dios espíritu hace mas de dos mil años atrás era JESUS. Tuvo una vida normal como cualquier otra persona de este mundo, hasta que llegó a los 30 años y empezó su ministerio, predicando durante tres años. Pasado ese tiempo lo cuelgan en una cruz, muere por nosotros, se lleva todos nuestros pecados y ese cuerpo lo entierran en un sepulcro, pero al tercer día resucita. Después Jesús se les aparece dos o tres veces más a los discípulos, y luego nunca más. La imagen visible que teníamos de Dios, de nuestro Salvador, nuestra única esperanza ¡desaparece! ¿Dónde está ahora? Dice la Biblia que está sentado a la diestra de Dios Padre.



¡Y nosotros aquí en la tierra nos quedamos sin Jesús! Nos quedamos sin una imagen visible de nuestro Dios, perdimos lo único que nos conectaba con Él de manera directa, es por esto que a la gente le cuesta mucho creer en algo que no ven. Pero tengo una buena noticia: hay una imagen visible y real de Dios aquí en la tierra, y esa imagen eres tu y somos todos sus hijos.



Quiero que te imagines un partido de futbol, en el equipo ganador está Jesús como goleador, Él tiene todos los premios al mejor jugador del mundo, muchos más de los que pueda tener Messi, está jugando un partido importantísimo, pero el DT del equipo decide que tiene que salir de la cancha, mira hacia el banco suplente, y en ese banco estamos tu y yo, los suplentes de Jesús, preparados y ansiosos por entrar en la cancha. Sale Jesús, y entramos nosotros. El partido continua, tu y yo somos el reemplazo del cuerpo de Jesús aquí en la tierra: la Biblia dice en Colosenses 1.15 que "Él (Jesús) es la imagen del Dios invisible", y luego dice en Efesios 1.23 "La iglesia (nosotros), la cual es su cuerpo…".



La iglesia es el cuerpo de Cristo, no es el edificio de cuatro paredes y un techo al que vas todos los domingos: el cuerpo de Cristo, que es la iglesia, somos nosotros sus hijos. Jesús hombre ya no está, pero Dios que es perfecto tenía el plan justo para esa situación: dejó un representante suplente de él. Estábamos en el banco, viendo como Jesús jugaba el partido, pero un día entramos en la cancha a reemplazarlo. Nosotros somos la imagen visible del Dios invisible. Somos el reemplazo de Jesús.



Cuando Jesús caminaba por la tierra, ministraba con su vida. Si nosotros entendemos esto y lo aplicamos en nuestra vida diaria, el resultado final será el crecimiento del reino de Dios, y por ende el avivamiento que estamos esperando.



Tenemos que ser como Jesús:



Cuando él ponía sus manos sobre los enfermos, se sanaban. Tus manos son como sus manos, cada persona que ministres recibirá la sanidad que está esperando.



Cuando Jesús predicaba por las aldeas, la gente lo seguía a todas partes. Tus pies son los pies de Cristo, donde vayas y pises llevaras bendición y prosperidad.



Cuando Jesús predicaba y hablaba con sus labios, la gente lo escuchaba atentamente. Tu lengua y tus labios son como los de Cristo, cada palabra de fe que salga de tu boca abrirá nuevas puertas de bendición.



Dios quiere que tu cuerpo sea usado como lo fue el cuerpo de Jesús. Sos el envase del Espíritu Santo, Dios va a llevarte a lugares donde antes no podías entrar, abrirá nuevas puertas y tu sola presencia va demostrar que donde estés tu, también está Dios. Donde vayas, la presencia de Dios se va a manifestar. Es tiempo de entrar en la cancha, de dejar el banco de suplentes y ser el mejor jugador, dentro tuyo corre la sangre del campeón, del mejor jugador que existió en la historia, tenés todos los partidos ganados, eres mas que vencedor y la victoria te pertenece.

El DADOR Frutctífero


Querien


https://feedads.g.doubleclick.net/~a/pH1-ije05XPu0EN-q0gtCqlOi3Q/f3HLEH-i4UPuo1TefSbr67M2qRc/0/pi
https://feedads.g.doubleclick.net/~a/pH1-ije05XPu0EN-q0gtCqlOi3Q/f3HLEH-i4UPuo1TefSbr67M2qRc/1/piEl dador fructífero




Si usted ha visitado Israel, sin duda ha visto el contraste entre el río Jordán y el Mar Muerto. Las orillas del Jordán están rodeadas de árboles y verdor, pero alrededor del Mar Muerto no hay vida. La razón es que no tiene salida. Cuando el agua se derrama en ese mar, se queda allí. Al final, las sales se acumulan y contaminan el agua.



Esta es una viva imagen de dos planes financieros diferentes. El Mar Muerto es comparable al sistema del mundo, que se basa en la acumulación y preservación de la riqueza. El objetivo es conseguir suficiente para poder tener suficiente, pero este enfoque da como resultado el estancamiento egoísta. Los cristianos que siguen este plan creen, equivocadamente, que es el camino hacia la seguridad. Pero lo que no entienden es que la acumulación hace espiritualmente estériles sus vidas, y pone barreras a las buenas obras que Dios quiere que ellos hagan.



El plan financiero de Dios es como un río en movimiento continuo. Cuando sus provisiones se derraman en nuestras en vidas, las pasamos a otros. Esto da como resultado una vida fructífera centrada en la construcción del reino de Dios. Quizás usted se dio cuenta de que Él promete proveer de "pan al que come" a quienes dan, pero ¿sabía usted que Él también dará "semilla al que siembra" (v. 10)? Él provee suficiente para vivir, y suficiente para dar.



Si usted se convierte en un dador generoso, Dios promete que "aumentará los frutos de vuestra justicia" (v. 10). Hay necesidades en la iglesia y en el mundo que Él quiere atender por medio de nuestra generosidad. Permita que las bendiciones de Dios fluyan a través de usted. Pastor Charles Stanley


https://blogger.googleusercontent.com/tracker/340597873186848102-940368060827583710?l=



Una LEY que FUNCIONA


https://feedads.g.doubleclick.net/~a/pH1-ije05XPu0EN-q0gtCqlOi3Q/yM7uBSH4rySDLwJ4oQWxcE_bHJs/0/pi
https://feedads.g.doubleclick.net/~a/pH1-ije05XPu0EN-q0gtCqlOi3Q/yM7uBSH4rySDLwJ4oQWxcE_bHJs/1/piAplicando una ley que da resultados



"27 ¿Dónde, pues, está la jactancia? Queda excluida. ¿Por cuál ley? ¿Por la de las obras? No, sino por la ley de la fe."


Romanos 3:27



La fe es una ley y como toda ley hay que practicarla, respetarla y ponerla por obra. Hay una ley de la fe y está operando a favor de su vida y usted la tiene que respetar y aplicar.



Todo su estilo de vida, lo que va desarrollando en Dios y todo lo que va alcanzar en esta tierra tiene que estar respaldado por la fe en Dios.



Dentro suyo hay cosas poderosas que Dios ha depositado no sólo para completar su vida con toda plenitud y bendición, sino para operar a través de su vida en la vida de otras personas. Hay poder que fluye cuando sabe operar en la ley de la fe y lo hace con la palabra de Dios.



Lea Marcos 5:25-34. Seguramente ya habrá oído anteriormente sobre esta mujer que padecía de flujo de sangre desde hacía mucho tiempo y después de haber recorrido muchos médicos y no haber encontrado solución en esta tierra, encontró a Jesús. El versículo 28 muestra cómo ella aplicó la ley de la fe: "28 Porque decía: Si tocare tan solamente su manto, seré salva." El versículo siguiente muestra los resultados: "29 Y en seguida la fuente de su sangre se secó; y sintió en el cuerpo que estaba sana de aquel azote." Así fue como aquella mujer aplicó la ley de la fe.



Hizo que el poder se manifestara por aplicar esa ley.



En esos momentos había como trescientas personas que estaban alrededor de Jesús porque querían recibir algo. Pero la que recibe la manifestación del poder es una persona que respeta leyes espirituales, las pone en práctica y ve los resultados en su vida. La palabra de Dios está sobre todas las cosas y Dios se va a encargar de cumplir con su palabra y no va a quebrantar el pacto.



Cuando usted se pone en acuerdo y en pacto con él, caminando en esa palabra y aplicando las leyes espirituales va a hacer que el poder fluya y que la autoridad se manifieste en su vida y a través de su vida.



Para que todo eso se movilice y se encamine usted tiene que actuar en acuerdo con la palabra de Dios y poner en práctica las leyes espirituales para que se manifieste y fluya el poder con libertad. Hay multitudes que lo necesitan y que quieren recibirlo pero no ponen en práctica aquello que hará que la bendición, el poder y la autoridad se manifiesten.



Sea como la mujer del flujo de sangre que aplicó una ley que da resultados. Yo no sé si necesita una sanidad milagrosa, la cancelación de una deuda o alguna otra cosa más interna pero algo sé, si usted aplica la fe sobre ese problema tienen que manifestarse los resultados en su vida. Es así, si usted aplica la ley de la fe, indefectiblemente verá buenos resultados. Pruébelo y verá.



Oración: Padre, hoy entendí cuán importante es para mi vida el creerte y poner por obra tu Palabra. Todo lo que aplique en mi vida con fe, creyéndote, sé que me llevará al éxito seguro. Gracias por amarme tanto y poner a mi disposición todas las herramientas necesarias para caminar triunfante en esta tierra. Quiero vivir los días de los cielos en la tierra. En el nombre de Jesús, amén. Por Juan Crudo.



De un SUEÑO al Palacio

https://feedads.g.doubleclick.net/~a/pH1-ije05XPu0EN-q0gtCqlOi3Q/Dw6ytL4R9p0ELp5P84wygTtPIus/0/pi
Pastor Otoniel Font



El sentirnos amados por Dios no sólo provoca que comencemos a soñar, sino que en este primer sueño lo que vemos es cómo el mundo se postra delante de nosotros.


En su primer sueño, José vio a aquellos que lo criticaban someterse a él. Pero ese primer sueño despertó la envidia de sus hermanos.


Y es que, en el camino hacia el nuevo nivel de prosperidad al que Dios nos quiere llevar, tendremos que ver lo que aparentemente es la muerte de nuestro sueño, en repetidas ocasiones.


Cuando esto suceda, lo que tenemos que hacer es lo que hizo José, acostarnos y volver a soñar, y esta vez, que el sueño sea más grande.


El primer sueño de José fue un sueño terrenal. Manojos de trigo se postraban delante de él. Pero el segundo sueño de José fue un sueño divino. Esta vez, el sol, la luna, y las estrellas eran las que se postraban ante él.


Y en esta ocasión fue su padre quien le reprendió por el sueño que había tenido. José vio morir su sueño una vez más.


Y no bastando con esto, sus hermanos lo venden; y después que llega al palacio, sabemos también que en un momento dado lo encarcelan. A lo largo de todo el camino hacia el destino de Dios para su vida, José tuvo que ver su sueño aparentemente morir, una y otra vez.


Y es que llegará el día en que, como a Abraham, Dios te va a pedir que sacrifiques tu sueño, porque no es hasta que tu sueño muera, que puede entonces manifestarse el sueño de Dios para tu vida. Y ese día, como Abraham, debes confiar y demostrar que tu sueño no es más grande que el Dios que te lo dio.


El día que haces tu sueño más grande que el Dios que te lo dio, comienzas a tener faltas de carácter que lo destruyen; y es mejor que sacrifiques tu sueño, a que lo destruyas.


El sueño de Dios no es solamente que la tierra se someta a ti, sino que la tierra pueda ser bendecida a través de ti.


Luego de ver su sueño cumplido, sus hermanos postrados delante de él, José tuvo que matar el sueño de quizás burlarse de aquellos que lo habían criticado, condenado, envidiado, y hasta vendido, para que se cumpliera el segundo sueño, el sueño de Dios, el propósito de Dios detrás del sueño, que José bendijera a sus hermanos, preservando así sus vidas.


Sí tienes que conquistar la tierra, pero si permaneces en este nivel, te mantendrás en una lucha constante por no perder la tierra conquistada; mientras que, si entras al nivel del cumplimiento del propósito de Dios, el que se encarga de postrar delante de ti a tus enemigos es Dios, porque él sabrá que para ti tu sueño no es más grande que el Dios que te lo dio.


Si eres de los que ya no sueñan porque has visto morir tu sueño una y otra vez, o si estás en el momento en el que necesitas sacrificar tu sueño, este mensaje es para ti. Por algo Dios te ha dada un sueño, y ha preservado tu vida a través de todas tus circunstancias.


Atrévete a hacer lo que sabes que tienes que hacer, y estarás un paso más cerca de la manifestación del destino de Dios para tu vida.


https://blogger.googleusercontent.com/tracker/340597873186848102-2159868743279607138?l=

Cómo superar el RECHAZO

https://feedads.g.doubleclick.net/~a/pH1-ije05XPu0EN-q0gtCqlOi3Q/5v8c1fxdJBMWWKkVQJKA3KP5bdY/0/pi
pastor Cash Luna



Es bello saber que Dios nos aceptó por Su gracia, a pesar de nuestros pecados. Borró nuestro pasado con Su sangre y nos dio nueva vida1. Generalmente decimos: "Acepta a Cristo", pero lo que realmente debemos hacer es reconocerlo como Señor y Salvador, ya que Él es quien nos ha aceptado.



Ser aceptados por Jesús también nos hace reflexionar sobre la forma de manejar el rechazo de las personas, ya que deja heridas en nuestra alma que pueden deformarnos e impedirnos desarrollar nuestro potencial. Siempre te rechazarán por algo, si eres el mejor de la clase te dicen "nerdo", si eres atento con tus maestros te dicen "culebra", si te cuesta entender algo te llaman "burro". Pareciera que lo mejor es ser parte del montón porque ser del promedio te permite envidiar o criticar a otros, señalando al que destaca y al que no. Así que es importante tener muy clara nuestra identidad y aprender a administrar el rechazo para no hacer cosas inadecuadas con tal de ser aceptados.



Por supuesto que los cristianos somos rechazados en el mundo, nos llaman de muchas formas: "pandereteros, torteadores, aleluyas", pero nuestro Señor nos acepta y es lo que debe importarnos. Nuestras creencias nos hacen rechazar el licor y las parrandas, pero hay muchos que seden a la presión y terminan tomando algún "traguito" o bailando en una fiesta para sentirse aceptados y evitar la crítica. No debe importarte lo que diga la gente ya que no necesitas más aceptación que la del Señor.



A Jesús no le avergüenza llamarte Su hermano. Saber esto es hermoso, más aún si dimensionas que lo dice el dueño del universo, el que murió en la cruz y resucitó al tercer día, el autor y consumador de la fe, ¡Él es quien te justifica y te llama hermano sin ninguna pena! Además, Jesús te dice que estará en medio de la congregación para alabar al Padre junto a nosotros2. ¿Por qué te dará pena levantar tus manos, danzar y cantar, si el Hijo de Dios está a tu lado, haciendo lo mismo?

Jesús te aceptó y pagó el precio por tu salvación, dice que no se avergüenza de ti a pesar de tus faltas, eso debería ser suficiente para que tú no te avergüences de Él y le honres como merece. Nuestra fe nos dice que debemos amar a todos, pero no comprometer nuestras creencias con tal de ser aceptados. Prefiero que me rechacen en el mundo por mi buena conducta, a que me rechacen en el cielo por una mala conducta.

Si lo analizamos, ¡el día de Pentecostés el Espíritu Santo armó todo un escándalo y un estruendo3! Los cristianos anhelamos ser llenos de Su unción, pero para otros es algo extraño. No puedes esperar que las cosas de Dios sean aceptadas por todos. El derramamiento del Espíritu el día de Pentecostés llenó a muchos, maravilló a otros y confundió a más de uno, eso es natural porque no lograremos complacer a todos. Recibe la sanidad y prosperidad que Dios tiene para ti, sin importar que otros lo comprendan.



Muchos nos llaman necios, irracionales e ignorantes por creer en los milagros, pero realmente la fe es para mentes superiores que no se limitan por la razón humana y se abandonan a la voluntad divina. Todos tienen derecho a creer, como también tienen derecho a no creer, pero nadie tiene derecho a estorbar la bendición de otros. Los cristianos creemos en el único Dios, en nuestro Padre que expresa Su amor con grandes maravillas en la vida de Sus hijos. Pueden burlarse de nosotros pero no somos ignorantes, y en todo caso, ¡Jesús es el Señor de los ignorantes que creemos en Sus promesas de bendición! No busques la aceptación del mundo sino la de Dios, esa es la opción correcta.



¡Es tiempo de ser radicales con nuestro amor y fidelidad a Dios! Para el mundo somos bobos porque ofrendamos, para Dios somos quienes sabemos presentar sacrificio digno de Su Nombre. Nuestra fe define quiénes somos y lo que valemos y ¡nuestro valor es la sangre de Jesús! Aprende a manejar el rechazo, llévalo a los pies de Cristo quien te reconfortará y te recordará que Él te acepta.



Recíbelo como Señor y Salvador para que perdone tus pecados y te regale la vida eterna. Anímate a hacer un pacto con Dios para ser radical en tu fe y no buscar la aceptación de nadie más que de Cristo. Pídele al Señor que te ayude a amar a quienes no te comprenden por creer en Él. Bendice a quienes te maldicen, entrégalos al Señor para que Él obre en sus corazones. El rechazo es necesario para que tu fe se fortalezca y te prepares para recibir bendición. No seremos cristianos mediocres sino sólidos en Cristo Jesús, quien no se avergüenza de ti sino que te acepta y te conduce a los brazos del Padre.



1 Pablo en la carta a los Efesios 1:3-9 dice: Bendito sea el Dios y Padre de nuestro Señor Jesucristo, que nos bendijo con toda bendición espiritual en los lugares celestiales en Cristo, según nos escogió en él antes de la fundación del mundo, para que fuésemos santos y sin mancha delante de él, en amor habiéndonos predestinado para ser adoptados hijos suyos por medio de Jesucristo, según el puro afecto de su voluntad, para alabanza de la gloria de su gracia, con la cual nos hizo aceptos en el Amado, en quien tenemos redención por su sangre, el perdón de pecados según las riquezas de su gracia, que hizo sobreabundar para con nosotros en toda sabiduría e inteligencia, dándonos a conocer el misterio de su voluntad, según su beneplácito, el cual se había propuesto en sí mismo.


2 Hebreos 2:11 nos aclara: Porque el que santifica y los que son santificados, de uno son todos; por lo cual no se avergüenza de llamarlos hermanos, diciendo: Anunciaré a mis hermanos tu nombre, en medio de la congregación te alabaré.


3 Hechos 2: 1-7 relata: Cuando llegó el día de Pentecostés, estaban todos unánimes juntos. Y de repente vino del cielo un estruendo como de un viento recio que soplaba, el cual llenó toda la casa donde estaban sentados; y se les aparecieron lenguas repartidas, como de fuego, asentándose sobre cada uno de ellos. Y fueron todos llenos del Espíritu Santo, y comenzaron a hablar en otras lenguas, según el Espíritu les daba que hablasen. Moraban entonces en Jerusalén judíos, varones piadosos, de todas las naciones bajo el cielo. Y hecho este estruendo, se juntó la multitud; y estaban confusos, porque cada uno les oía hablar en su propia lengua. Y estaban atónitos y maravillados, diciendo: Mirad, ¿no son galileos todos estos que hablan?

sábado, 18 de febrero de 2012

Fui tentado, y cedí


Por Psic. Patricia Villanueva





Tenga por seguro que en la adoración el tentador no puede ni acercarse, porque la santidad de Dios se lo impide.



El Señor me dijo: "Yo no te llamé a un proceso fácil, te llamé a una vida de crecimiento y de victoria sobre la carne, sobre el mundo y sobre Satanás. Estos enemigos constantemente tratarán de detener tu avance; sin embargo, te he capacitado para vencerlos, para superar los obstáculos que ellos constantemente ponen en tu camino, no cedas a las peticiones de parar que ellos te lanzan, diciéndote que lo mejor es parar y descansar. No les creas.



Yo tengo para ti nuevas fuerzas, yo tengo para ti refrigerio en medio de la batalla. El fin que te espera es demasiado grande y demasiado glorioso para que te pares ahora. Sigue, sigue adelante porque contigo estoy para fortalecerte, dice el Señor".



Y él se apartó de ellos a distancia como de un tiro de piedra; y puesto de rodillas oró, diciendo: Padre, si quieres, pasa de mí esta copa; pero no se haga mi voluntad, sino la tuya. Y se le apareció un ángel del cielo para fortalecerle. Lc. 22:41-43



"Hijitos, vosotros sois de Dios, y los habéis vencido; porque mayor es el que está en vosotros, que el que está en el mundo". 1 Jn. 4:4



Cuando tengamos una necesidad en nuestra vida o nos veamos tentados, vayamos a Dios en actitud de adoración. Cuando necesitamos paz, Él es nuestra paz. Él es nuestra santificación, nuestra justificación y nuestra justicia. Él es Jehová Jireh, el Señor es nuestro Proveedor. El gozo del Señor es nuestra fortaleza. No sólo nos da gozo; Él es nuestro gozo, nuestra esperanza y es el Camino.



Una de las cosas que noté que me suceden, es que cuando adoro a Dios, hay una liberación. Algunas veces necesitamos una liberación mental, emocional o espiritual.



Mientras adoramos al Señor, vamos soltando esa carga de emociones y pensamientos que nos afligen, que es absorbida por la inmensidad de Dios. La adoración crea una atmósfera donde Dios puede obrar.


A veces por más que pretendo orar, el Espíritu me guía a alabar, a adorar a mi Padre Celestial. Mientras adoro me quebranta, me anima, aumenta mi fe, me libera de la angustia, descansa mi alma. Tenga por seguro que allí el tentador no puede ni acercarse, porque la santidad de Dios se lo impide.


Mas la hora viene, y ahora es, cuando los verdaderos adoradores adorarán al Padre en espíritu y en verdad; porque también el Padre tales adoradores busca que le adoren. Dios es Espíritu; y los que le adoran, en espíritu y en verdad es necesario que adoren" (Jn 4:23,24)


Es asombroso ver cuántas veces Satanás nos tiende una trampa, tratando de causarnos daño y destrucción; pero cuando Dios interviene, toma lo que Satanás intentó usar para destruirnos y lo torna de modo que resulte para nuestro bien.


–No tenga miedo. Yo no puedo ponerme en lugar de Dios. Ustedes pensaron hacerme mal, pero Dios cambió ese mal en bien para hacer lo que hoy vemos; para salvar la vida de mucha gente. Así que no tengan miedo. Yo les daré de comer a ustedes y a sus hijos. Así José los tranquilizó, pues les habló con mucho cariño. (Gen. 50.20) Nadie puede hacer que las cosas resulten de esa manera pero Dios sí. El puede tomar cada situación negativa y mediante Su poder milagroso, usarla para hacernos más fuertes y más peligrosos para el enemigo de lo que hubiéramos sido sin ella. "…despojémonos de todo peso y del pecado que nos asedia, y corramos con paciencia la carrera que tenemos por delante" He. 12.1


Los discípulos de Cristo, los que le adoran en espíritu y en verdad, enérgicamente afirman: -"He decidido seguir a Cristo aún en medio de la tormenta, sabedor de que no me hundiré si mantengo mi vista fija en él y si comenzare a hundirme , le pediré ayuda. ¡Él al momento me tomará de la mano!" Es de gran consuelo saber que a pesar de las pruebas y tribulaciones: "…todas las cosas les ayudan a bien a los que a Dios aman, a saber, a los que conforme al propósito son llamados" (Ro 8:28).


A medida que esperamos en Dios, Él enciende el fuego de las aflicciones, las pruebas y tentaciones, a fin de pasar nuestras vidas por el fuego purificador.
Cuando lleguemos al "punto de ebullición", dos cosas suceden como resultado: 1) La escoria (impurezas) del pecado y del yo es purificada.
2) El poder de Dios comienza a obrar en nosotros y a través de nosotros con consecuencias emocionantes y sobrenaturales.


Cuando coloca una olla de cocina llena de agua sobre el fuego, el agua hervirá eventualmente. Usted no podrá acelerarla para que hierva, ni prevenir que hierva por medio de observar el agua, ni tampoco podrá lograrlo si la menea o la ignora. A pesar de lo que haga, el agua hervirá a su debido tiempo cuando alcance la temperatura apropiada. La ebullición o hervor, es el resultado de la aplicación del calor del agua sobre sí misma.



De la misma manera, cuando pasamos por el fuego de las aflicciones o
tribulaciones, suceden cosas en nuestro interior sin ningún esfuerzo de nuestra parte. Éstas, son producto del calor de Dios cuando es aplicado al agua de la naturaleza humana. Es entonces cuando experimentamos cambios internos.
Nuestros motivos son purificados. Nuestro deseo de pecar es calcinado.



"… el que ha padecido en la carne, cesó de pecado" (1 P 4:1). Sí, esto es cierto:
"… pero los que esperan a Jehová [por Su tiempo ya designado en alabanza y adoración], tendrán nuevas fuerzas…" (Is 40:30, 31).




El descanso seguro


por Sandy Feit




Lo que Cristo da es una paz más allá de nuestra comprensión y diferente a todo lo que el mundo puede ofrecer.




Cuando yo era niña, solía ver todos los días una placa recordatoria en nuestro cuarto de juegos, que decía: "El resto de tus días depende del descanso de tus noches"; era una advertencia irónica. Mamá comentaba a menudo lo ingenioso que era el dicho, pero durante años estas palabras no tuvieron ningún efecto en mí. Sin embargo, con el tiempo, comenzó a tener sentido, y de repente entendí el verdadero significado de "descansar". Ingenioso, pensé, por no decir sabio.




En realidad, ese pequeño y original cartel de los años 50 se adelantó a su época, ya que su mensaje antecedió a la obsesión que tenemos en nuestro país por la buena condición física. El ejercicio, la dieta y el descanso serían reconocidos pronto como la clave para disfrutar de buena salud.




Durante mucho tiempo, ese consejo —sobre todo el del descanso— fue fácil de "seguir" para mí, pues mientras desempañaba la agotadora función de criar a mis hijos, me hundía rápidamente en una grata inconsciencia rejuvenecedora cada noche.




Pero ahora que soy mayor, el sueño parece más esquivo. Y aquella máxima, que una vez sonaba tan cierta, me parece ahora vacía. ¿Qué es el descanso, al fin y al cabo? ¿No depende de algo más que una noche de sueño reparador?







DEFINICIONES DE DESCANSO




Tratando de encontrar su definición "oficial", consulté varias fuentes. El primer significado era el esperado "reposo, sueño". Pero los significados posteriores "tranquilidad o paz" y "alivio o libertad, especialmente de algo que cansa, inquieta o perturba", parecían tener connotaciones espirituales. Yendo luego a la concordancia, encontré que la palabra "descanso" proviene de la traducción de la palabra hebrea shabat. La Biblia usa el término en el sentido de "cesar o desistir del trabajo", o "guardar el Sabat [sábado, día de reposo]".




Sin embargo, la palabra Sabat me trajo viejas asociaciones y nuevas preguntas sobre lo que significa abstenerse de trabajar. Yo me crié en una familia judía donde, a partir de la puesta del sol del viernes hasta la puesta del sol del sábado, no cocinábamos, ni limpiábamos —lo que para mí era magnífico. Pero, dibujar y coser estaba también prohibido, y eso para mí no era tan magnífico. El negárseme hacer lo que disfrutaba para recobrar mis energías, en vez de ser relajante, era inquietante. ¿Cómo podía realmente ser ese el trabajo del cual tenía que descansar?




Me sentía segura de que Dios debía tener algo más en mente, pero pasarían muchos años antes de que mis sospechas se confirmaran. Sin embargo, en el ínterin descubriría otro tipo de "trabajo" del cual necesitaba desesperadamente un descanso.




Me rompía la cabeza pensando en "qué pasaría si…", y trataba de controlar mi vida mediante una combinación de buena suerte y esfuerzos agotadores. Las cosas solo se agudizaron cuando a) me casé con un hombre que se preocupa fácilmente, y b) empecé a tener hijos. Pero nuestro estilo de crianza de los hijos, aunque tierno, era sobreprotector lo que era una manera agotadora de vivir.




Entonces, un día muy triste, nos enfrentamos cara a cara con nuestro peor temor. Nuestro segundo hijo murió teniendo un mes de nacido, y de repente necesité descanso no solo de la preocupación sino también de la tristeza. Esa pena resultó ser una coyuntura crítica, ya que me obligó a tomar el tiempo suficiente para darme cuenta de dos cosas: yo no tenía el control, y necesitaba desesperadamente a Uno que sí lo tenía.




Por medio de personas que estuvieron relacionadas con la hospitalización del bebé, Dios se encargó de que su buena nueva me alcanzara: la paz y el alivio que anhelaba eran posibles, en los términos de Él. Así que, después de tomar un poco de tiempo para estudiar y deshacerme de ideas preconcebidas, puse mi fe en Jesús como mi Mesías —y comenzó la jornada de descubrir el verdadero descanso.




¡Qué alivio fue reconocer finalmente que la impredecibilidad de la vida no tenía por qué preocuparme, y que la tranquilidad del alma no era solo teórica! Cuanto más conocía al Señor, más sentía que crecía mi confianza en su soberanía, omnisciencia y tiernas intenciones. Sentía una calma extraña al entender que mi familia estaría cuidada y protegida por Uno mucho mejor que yo.




Por tanto, permítame resumir las verdades que me llevaron a tener una vida más tranquila.




El descanso es paz.




Es posible que Isaías no haya sabido que el nombre del Mesías sería Jesús, pero acertadamente lo llamó Príncipe de paz (9.6). Lo que Cristo da es una paz más allá de nuestra comprensión y diferente a todo lo que el mundo puede ofrecer (Jn 14.27; Fil 4.4-7). En la medida que nuestra confianza en Él se profundice con el tiempo, mayor será nuestra tranquilidad.




El descanso es una pausa.




Dios santificó el séptimo día de cada semana como un tiempo de descanso para la humanidad, porque Él mismo había cesado de trabajar después de los seis días de la creación:




"Acuérdate del día de reposo para santificarlo. Seis días trabajarás, y harás toda tu obra; mas el séptimo día es reposo para Jehová tu Dios; no hagas en él obra alguna, tú, ni tu hijo, ni tu hija, ni tu siervo, ni tu criada, ni tu bestia, ni tu extranjero que está dentro de tus puertas. Porque en seis días hizo Jehová los cielos y la tierra, el mar, y todas las cosas que en ellos hay, y reposó en el séptimo día; por tanto, Jehová bendijo el día de reposo y lo santificó" (Éx 20.8-11).




Así que, el Sabat fue apartado como santo, pero no era un fin en sí mismo. Era, más bien, la pausa semanal que apuntaba al plan posterior y más grande de Dios para hacernos descansar de nuestras cargas.




El descanso es un lugar.




Deuteronomio 5 repite el mandamiento del Sabat, pero con un añadido significativo en el versículo 15: "Acuérdate que fuiste siervo en tierra de Egipto, y que Jehová tu Dios te sacó de allá con mano fuerte y brazo extendido; por lo cual Jehová tu Dios te ha mandado que guardes el día de reposo". La observancia iba a ser un recordatorio semanal: Dios no solo redimió a su pueblo de la esclavitud bajo los duros capataces egipcios, sino que también prometió libertad en la tierra de abundancia, donde el dueño era el Señor.




Así como el día del Sabat tenía una aplicación más allá de su significado literal, la Tierra Prometida, también, prefigura una realidad espiritual futura. La libertad en el desierto fue sin duda mejor que la opresión de la esclavitud: La presencia de Dios estaba con los hijos de Israel (Éx 13.21), y Él proveyó para todas sus necesidades. Pero, al mismo tiempo, la vida en el desierto no estuvo libre de preocupaciones. El pueblo suspiraba por Canaán, una morada física y un lugar de alivio (Dt 12.9, 10). Los cristianos podemos entender esto; tenemos presentes el consuelo y guía de Dios por medio de su Espíritu Santo, pero nuestra ciudadanía está en el cielo, no donde residimos actualmente.




El descanso es una Persona.




La "Tierra Prometida" es mucho más que un término geográfico. De hecho, el Nuevo Testamento revela donde está nuestro "lugar" de seguridad y gozo: en Jesucristo y en su amor (Jn 15.4-11).




Descubrimos más acerca del "descanso", por medio de lo que dice la concordancia en cuanto a esa palabra hebrea shabat. Su raíz es yashav, cuya idea principal parece ser "sentarse quieto". La palabra se encuentra en Génesis 2.2, donde, después de terminar su trabajo en seis días, el Creador dio un ejemplo cuando "reposó el día séptimo de toda la obra que hizo".




No es una coincidencia que el escritor de Hebreos haya incluido esta imagen cuando presenta a Jesucristo como superior a los sacerdotes y al trabajo continuo de ofrecer sacrificios: "Y ciertamente todo sacerdote está [de pie] día tras día ministrando y ofreciendo muchas veces los mismos sacrificios, que nunca pueden quitar los pecados; pero Cristo, habiendo ofrecido una vez para siempre un solo sacrificio por los pecados, se ha sentado a la diestra de Dios" (10.11, 12, cursivas añadidas). Jesús pudo sentarse porque la obra de redención había sido consumada en la cruz (Jn 19.30). Aquel que descansó, es Aquel que nos invita a compartir su descanso. Jesús dijo: "Llevad mi yugo sobre vosotros, y aprended de mí, que soy manso y humilde de corazón; y hallaréis descanso para vuestras almas" (Mt 11.29). El descanso es un proceso. El único camino para descansar de las cargas de la vida es el mismo "único camino" que dice Juan 14.6 que nos llevará al Padre: la salvación por medio de Jesucristo. Poner la fe en Él como Salvador trae el consuelo de la seguridad permanente; no necesitamos temer a la condenación, porque nuestra deuda de pecado fue pagada en su totalidad (Ro 8.1).




Esta decisión de fe es el "tiempo pasado" de descansar, de acuerdo con el maestro Arnold Fruchtenbaum. Por ella, los creyentes han entrado en lo que él llama el "descanso de la creación… una calidad de vida que Dios disfruta" (He 4.3). El momento de la salvación garantiza también el "tiempo futuro" de descansar, que será disfrutado en el cielo. Pero eso deja el gran intervalo de los días que nos quedan en la Tierra. Fruchtenbaum identifica este "tiempo presente" de descanso como "madurez espiritual". En otras palabras, a medida que nuestra santificación avanza, aumenta nuestra confianza en Dios y nos encontraremos menos golpeados por las luchas de la vida.







LA REALIDAD DEL DESCANSO




Este cambio a la tranquilidad es largo y gradual. Para mí, ha implicado conocer mejor a Dios, empaparme de los principios de la Biblia, y tener un montón de "oportunidades" (también llamadas "situaciones difíciles") para aplicar toda esa buena enseñanza. Veo en realidad progreso, aunque no he superado todos mis viejos patrones y tendencias. Las situaciones atemorizantes pueden todavía revelar a la persona aprensiva en vez de la guerrera.




Comprendo que el proceso no será perfecto en esta Tierra, pero sé que Jesús estará en cada paso del camino. Él es, después de todo, el DESCANSO de la historia