martes, 18 de septiembre de 2012

Diez Preguntas que Dios No Hará


Querien Vangal

1. Dios no te preguntará qué modelo de auto usabas…

Te preguntará a cuántas personas llevaste.

2. Dios no te preguntará los metros cuadrados de tu casa…

Te preguntará a cuántos recibiste en ella.

3. Dios no te preguntará la marca de la ropa que usas…

Te preguntará, a cuántos ayudaste a vestirse.

4. Dios no te preguntará cuál era tu sueldo…

Te preguntará si vendiste tu conciencia para obtenerlo.

5. Dios no te preguntará cuál era tu título…

Te preguntará si hiciste tu trabajo, dando lo mejor de tus capacidades.

6. Dios no te preguntará cuántos amigos tenías…

Te preguntará cuántos te consideraban su amigo.

7. Dios no te preguntará en qué lugar vivías…

Te preguntará cómo tratabas a tus vecinos.

8. Dios no te preguntará el color de tu piel…

Te preguntará si te importó el color de la de los demás.

9. Dios no te preguntará por qué tardaste tanto en buscarle…

Te dirá lo feliz que está de que lo hayas hecho.

10. Dios no te preguntará que religión profesabas…

Te preguntará, Por qué no le abriste tu corazón.



sábado, 11 de agosto de 2012

Usted NO TIENE QUE CAER


Querien Vangal

"No caeréis jamás". Cuando piensa en eso, esa es una declaración sorprendente, ¿no es verdad? Él diablo nos ha hecho tropezar tantas veces a la mayoría de nosotros que no nos gusta ni pensar en eso.

Pero la Palabra de Dios dice que no tiene que ser de esa manera. Dios dice que hay algo que nos puede mantener firmes. ¿Qué es? Afirmar nuestra vocación y elección.

Si no se ha afirmado, necesita comprender cuán importante es. Necesita enfrentar el hecho de que no puede vivir una vida de victoria sin afirmar su vocación.

Usted no puede permanecer fuerte en la Palabra de Dios sin tomar su Biblia durante la semana. Hacerlo sólo el domingo por la mañana no va a surtir ningún efecto. Sin embargo, la mayoría de los creyentes tratan de subsistir con eso. Precisamente por eso tenemos miles de iglesias por todo el mundo llenas de gente nacida de nuevo que no tienen suficiente fe ni para matar un mosquito. No se han afirmado.

Recuerdo hace varios años cuando ministraba a una dama que fue sanada de cáncer. Ella se había empapado de la Palabra, había tomado una postura de fe, y había sido liberada. Pero var¬ios años después, me llamó y me dijo: "Hermano Copeland, me gustaría que orara por mí. Él cáncer ha vuelto otra vez".

Ahí mismo recordé el versículo que el Señor nos había dado para prevalecer en años atrás: "Ninguna arma forjada contra ti prosperará". Por lo tanto le dije: "Traiga su Biblia y vamos a Isaías 54:17". Al fondo podía oírla susurrándole a otra persona en la habitación: "¿Dónde está mi Biblia?" Cuando escuché eso, casi lloré. Sabía que ella no lo iba lograr. ¿Por qué? No había procurado afir¬marse.

Escuche, esto es un asunto diario. Él diablo ronda las 24 horas del día maquinando maneras para hac¬ernos caer. Jesús está en el trono 24 horas al día dándonos poder para resistir al diablo, y nosotros necesita¬mos estar ejercitando nuestra fe todo el tiempo.

Si quiere perseverar en los días venideros, va a necesitar más que la fe de la Escuela Dominical. Va a necesitar fe madura, que mueva montes, y sólo hay una manera de adquirirla: dedicarse a la Palabra con más firmeza de lo que lo ha hecho.

Sea pronto para hacer firme su vocación y elección; y no importa lo resbalosa que se ponga la situación, ¡usted no caerá jamás!

2 Pedro 1:10 Por lo cual, hermanos, tanto más procurad hacer firme vuestra vocación y elección; porque haciendo estas cosas, no caeréis jamás.



TOMA AUTORIDAD SOBRE TUS PENSAMIENTOS


Querien Vangal

HIJO MÍO, tal como los cielos son más altos que la tierra, así son mis caminos, y mis pensamientos, más altos que tus pensamientos. Te doy mi poder para tomar autoridad sobre tus propios pensamientos, para que puedas crecer en mi sabiduría y conocimiento. Has recibido mi Espíritu Santo para que puedas entender y expresar verdades espirituales en palabras espirituales, porque te he dado la mente de mi Hijo Jesús. Fija tu mente en lo que mi Espíritu te dice. Toma autoridad sobre tu mente mediante el poder de mi Espíritu. Piensa solamente en las cosas que son verdaderas, nobles, rectas, puras, admirables y excelentes o dignas de alabanza.

Isaías 55:8-9; 1 Corintios 2:12-16; Filipenses 4:8

Tomo autoridad sobre mis pensamientos mediante el poder y la autoridad del Espíritu Santo. Creceré y aumentaré en la sabiduría y el conocimiento que vienen de Dios. Enfocaré mis pensamientos en lo que sea verdadero, todo lo noble, todo lo recto, todo lo puro, todo lo admirable. Si hay algo admirable o digno de alabanza, pensaré en esas cosas. Y el Dios de paz estará conmigo en mi espíritu y en mi mente.

Oraciones de poder.

Tomado del libro Declaraciones diarias para la guerra espiritual por John Eckhardt © 2012 por Casa Creación. Usado con permiso.

Oraciones de Poder Cristianas 

Oraciones de poder cristianas

- HARÉ QUE MI GRACIA ABUNDE EN TI

- Atando los poderes de las TINIEBLAS

- ORACIÓN: Que sea EXPUESTA toda estrategia

- ORACIÓN de libertad y Guerra Espiritual

- TUS VICTORIAS SOBRE SATANÁS PRODUCIRÁN PAZ

- DECLARACIÓN para la Guía de Dios

- DOMINIO EN EL ESPÍRITU

HARÉ QUE MI GRACIA ABUNDE EN TI 

HIJO MÍO, yo puedo bendecirte abundantemente, para que en todas las cosas en todo tiempo, teniendo todo lo que necesites, abundes en toda buena obra. Porque te he dado mi abundante provisión de gracia y el don de justicia, reinarás en vida mediante mi Hijo Jesús. Te he resucitado con Cristo y te he sentado con Él en los lugares celestiales a fin de mostrarte las incomparables riquezas de mi gracia. Porque por gracia has sido salvo, mediante la fe, y esto no de ti mismo; es un don mío para ti. Acércate a mi trono de gracia con confianza, para que puedas recibir misericordia y encontrar gracia para ayudarte en tu momento de necesidad.

2 Corintios 9:8; Romanos 5:17; Efesios 2:6-8; Hebreos 4:16

PADRE, te alabo porque tú has derramado gracia, fe y amor de nuestro Señor Jesús sobre mí en abundancia. Me has justificado gratuitamente por tu gracia para que pudiera tener la esperanza de la vida eterna. Tu gracia y tu paz abundarán para mí. Tu divino poder me ha dado todo lo que necesito para la vida y la piedad. Mediante tu gracia me has dado tus grandes y preciosas promesas para que por ellas pueda participar de la naturaleza divina y escapar a la corrupción de este mundo.

REFLEXIÓN CORTA: Alumbrado el camino


Querien Vangal

Había una vez, hace cientos de años, en una ciudad de Oriente, un hombre que una noche caminaba por las oscuras calles llevando una lámpara de aceite encendida.

La ciudad era muy oscura en las noches sin luna como aquella. En determinado momento, se encuentra con un amigo. El amigo lo mira y de pronto lo reconoce.

Se da cuenta de que es Guno, el ciego del pueblo. Entonces, le dice:

- ¿Qué haces Guno, tú ciego, con una lámpara en la mano? Si tú no ves..

Entonces, el ciego le responde:

- Yo no llevo la lámpara para ver mi camino. Yo conozco la oscuridad de las calles dememoria. Llevo la luz para que otros encuentren su camino cuando me vean a mi…

Alumbrar el camino de los otros no es tarea fácil… Muchas veces en vez de alumbrar oscurecemos mucho más el camino de los demás… ¿Cómo? A través del desaliento, la crítica, el egoísmo, el desamor, el odio, el resentimiento…

¡Qué hermoso sería sí todos ilumináramos los caminos de los demás! Sin fijarnos si lo necesitan o no… Llevar luz y no-oscuridad…

Todos pasamos por situaciones difíciles a veces… Pero no debemos proyectar nuestro dolor cuando alguien desesperado busca ayuda en nosotros…

Nuestro dolor es y fue importante pero se minimiza si ayudamos a otros a soportarlo, si ayudamos a otro a sobrellevarlo…

Hagan brillar su luz delante de todos, para que ellos puedan ver las buenas obras de ustedes y alaben al Padre que está en el cielo.

Mateo 5:16 (NVI)



¡Quiero ser feliz!


Por Mario R. Serrano

Si quieres ser feliz, no busques en el lugar equivocado, busca a Dios, solo en el encontraras todo lo que necesitas.

La búsqueda de la felicidad ocupa en todos los seres humanos, el primer lugar en la escala de motivación. Todos compartimos el mismo deseo, la misma filosofía, el objetivo principal en la vida es ser felices.

Nadie desea vivir para sufrir o para lamentar cada paso que dé. Nuestro mayor deseo es encontrar la senda que conduce a la felicidad verdadera, esa prosperidad que satisface el alma y deleita el espíritu, brindándonos paz sin medida.

Salomón fue el rey más sabio y próspero de todos los reyes de Israel (Ecl 1:16). Antes y después de él, ningún rey gozo de tanta sabiduría, ciencia y prosperidad. Él se dedicó a buscar el significado de las cosas, en particular, el verdadero significado de la vida y la felicidad.

A diferencia de los filósofos de la antigüedad, Salomón tenía un panorama más amplio y completo sobre la vida y la esencia de la felicidad.

Los grandes filósofos griegos por ejemplo, buscaban también respuestas a todos los interrogantes referentes a la existencia y la felicidad, pero sus conceptos eran desprendidos de la gran capacidad de observación y análisis que poseían, en cambio Salomón, no solo fue dotado de una mente brillante capaz de hacer conjeturas precisas y detalladas sino que a todo ello le agrego la experiencia personal (Eclesiastés 2:3), él no solamente veía como se hacían o desarrollaban determinadas cosas, sino que también, debido a su gran riqueza y posición de liderazgo, pudo experimentarlas en su vida personal.

Según el relato bíblico, él no se privó de nada. Entrego su vida a los placeres, a la adquisición de bienes materiales y su fama supero a la de todos sus contemporáneos.

Nunca hubo en Israel, ni antes ni después, un rey como él.

Además podríamos agregar que cuando escribe este libro, el libro de Eclesiastés, del cual estamos tomando la base de este mensaje, Salomón estaba en la etapa final de sus días, no a punto de morir, sino más bien en su etapa de madurez. Esto le da a su punto de vista peso y equilibrio ya que en esta etapa podemos saber qué es lo que tiene verdadero valor en la vida. Siempre presto atención a la gente mayor, a sus consejos, a sus vivencias, ya que puedo comprender en pocos instantes lo que a ellos les llevo años aprender, o quizás, toda una vida.

Te propongo un ejercicio. Toma un bolígrafo, un papel y escribe una lista con 20 cosas que te gustaría hacer, tener o ser en la vida y que crees que te brindarían felicidad si pudieras hacerlas realidad. Luego de elaborar la lista imagina que estas en los últimos momentos de tu vida... ¿cuantas cosas de tu lista tendrían realmente valor? ¿Cuántas de estas cosas realmente lamentarías no haber hecho, ahora que estas a un paso de la eternidad?.

Normalmente en esos momentos las personas no se lamentan por no haber tenido la casa de sus sueños o el auto último modelo que tanto deseaban, en esos momentos posiblemente lamentemos lo que no dijimos, o no hicimos, como por ejemplo pedir perdón a aquellos que herimos con nuestras palabras, hechos o actitudes, perdonar a quienes nos hirieron, pasar más tiempo con nuestros seres queridos, haber ayudado más a quienes necesitaban de nosotros, habernos esforzado más en nuestro matrimonio o en nuestra relación con Dios, seguramente podrías agregar mucho más a esta lista.

La falta de dinero es una de las razones más habituales que la gente utiliza para explicar su insatisfacción en la vida. Muchos dicen "Si tuviera suficiente dinero haría esto o aquello y entonces sería realmente feliz". Muchas de esas personas, cuando llegan a tener ese dinero, no realizan sus sueños y siguen siendo igualmente desdichadas, lo que prueba que su problema no era la falta de dinero. Buscaron opulencia y más tarde, después de conseguirla, descubrieron que todavía son infelices. Muchos en el intento de alcanzar algún logro en su vida olvidan la parte más esencial de ella. Otros, después de conseguir algún tipo de éxito, deciden abandonar sus hogares separándose de sus familias, para luego comenzar otra, creyendo encontrar allí la verdadera felicidad, con el paso del tiempo los que siguen ese camino llegan a la misma conclusión, que la senda iniciada, solo era una ilusión, y de allí en más llevan una vida de sufrimiento y dolor.

Es común confundir posesiones de bienes terrenos, poder y riquezas, con triunfo y felicidad.

Es claro que el dinero no hace la felicidad, como tampoco lo hace la ausencia de este. Es bueno poseer dinero, lo malo es que el dinero te posea a ti.

La esencia de la vida no se esconde en el dinero ni en bienes materiales; estos son necesarios pero nunca elementales.

Salomón fue claro en y directo en relación a las riquezas y a los placeres de esta vida, su conclusión fue la siguiente "...he aquí, todo era vanidad y aflicción de espíritu y sin provecho debajo del sol." (Eclesiastés 2:11)

Comprendió también que no hay felicidad en esta vida separados de Dios, ya que él nos brinda la capacidad de disfrutar todas las cosas (Ec 2:24).

Lamentablemente muchos tienen un vacío tan grande en sus corazones que no pueden encontrar satisfacción prácticamente en nada. Dinero, popularidad, bienes materiales, éxito laboral o ministerial, logros académicos, vacaciones, placeres, etc..., nada de ello puede aliviar o satisfacer la profunda necesidad interior. En cambio, cuando la plenitud de Dios llena tu alma, descubres la felicidad en las cosas simples de esta vida.

Salomón concluye su enseñanza con el siguiente resumen "Teme a Dios, y guarda sus mandamientos; porque esto es el todo del hombre." (12:13)

Si quieres ser feliz, no busques en el lugar equivocado, busca a Dios, amalo con todo tu corazón, síguelo, solo en el encontraras todo lo que necesitas para ser verdaderamente feliz..."prueben y vean que el Señor es bueno; dichosos los que en él se refugian..." (Salmo 34:8



NO ME ACORDARE MAS de sus pecado


Querien Vangal

No importa cuál sea su problema o cuán mal se sienta como resultado de él, Dios lo ama. En Jesucristo, Él le ha dado una vida nueva. Él le proveerá nuevos amigos que lo amen, lo acepten, lo aprecien y lo confirmen. Usted está bien, y va a vencer a causa de Aquel que vive en usted y se interesa por usted.

A pesar de lo que pueda haber hecho, usted necesita una revelación de lo que Dios quiere decir en Jeremías 31:34: “Nunca más me acordaré de sus pecados”. Una vez que ha confesado su pecado y ha pedido perdón a Dios, si continúa trayéndoselo cada vez que viene en oración, está recordándole algo que Él ha prometido olvidar, algo que ha echado tan lejos de usted como el oriente del occidente (vea Salmos 103:12). Es necesario que comprenda que una vez que ha confesado sus pecados a Dios y le ha pedido que se los perdone, Él no sólo los ha perdonado, sino que realmente los ha olvidado.

Quizás tenga que mirarse al espejo y confesar sus fallas más profundas. Quizás tenga que decirle a Dios algo como: “Me hice un aborto”. O: “Cometí adulterio. Hice eso, Señor, y para mí es una maravilla comprender que puedo estar aquí y mirarme a la cara. Pero puedo hacerlo porque sé que aunque hice algo malo, tú has alejado de mí mis pecados tan lejos como está el este del oeste, ¡y no te acuerdas más de ellos!”

Sea cual fuere su pecado o su falla, es necesario que lo confiese a Dios y luego se le libere de ello. Deje de castigarse por algo que está en el pasado. Rehúse recordar algo que Dios ha elegido olvidar.



Las Consecuencias de Deslizarse



Pastor Charles Stanley

HEBREOS 3.12, 13

Deslizarse espiritualmente —alejarse de manera gradual de Dios y de su voluntad— es dejar de ir en dirección a Dios. Al igual que el bote abandonado es arrastrado por el agua, el creyente se aleja de manera lenta e indiferente de la obediencia a Dios, el estudio regular de la Biblia, la oración y la reunión con los otros cristianos.

Una vida a la deriva está fuera de la voluntad de Dios y, por tanto, es pecado. El Espíritu Santo aguijonea la conciencia del creyente y le envía el mensaje de que se ha salido del camino, pero es proclive a ignorar la advertencia. Si el cristiano justifica siempre su extravío y no reconoce su pecado, su conciencia se volverá poco a poco más insensible. Quien se vuelve indiferente al pecado, ha preparado el camino para tener una conducta cada vez más pecaminosa y sentir menos culpa. ¿Puede usted imaginar una situación más peligrosa?

Cuando la conciencia del creyente que ha quedado a la deriva se vuelve insensible, sus oídos espirituales también son anestesiados; la verdad no logra entrar porque la persona ha dado cabida en su mente a actitudes y filosofías equivocadas. Además, su corazón se endurece a las cosas de Dios. Al huir de testimonios en cuanto al poder, la gracia y la misericordia de Dios, evita situaciones que pudieran despertar de nuevo su conciencia y mover su espíritu al arrepentimiento.

Las personas se alejan de Dios en busca de más libertad y más placer. Pero las consecuencias son un corazón endurecido, una conciencia entumecida y unos oídos sordos. El creyente apartado sacrifica la vida de victoria en Cristo, por una existencia carente de satisfacción permanente.


Las Consecuencias de Deslizarse

HEBREOS 3.12, 13

Deslizarse espiritualmente —alejarse de manera gradual de Dios y de su voluntad— es dejar de ir en dirección a Dios. Al igual que el bote abandonado es arrastrado por el agua, el creyente se aleja de manera lenta e indiferente de la obediencia a Dios, el estudio regular de la Biblia, la oración y la reunión con los otros cristianos.

Una vida a la deriva está fuera de la voluntad de Dios y, por tanto, es pecado. El Espíritu Santo aguijonea la conciencia del creyente y le envía el mensaje de que se ha salido del camino, pero es proclive a ignorar la advertencia. Si el cristiano justifica siempre su extravío y no reconoce su pecado, su conciencia se volverá poco a poco más insensible. Quien se vuelve indiferente al pecado, ha preparado el camino para tener una conducta cada vez más pecaminosa y sentir menos culpa. ¿Puede usted imaginar una situación más peligrosa?

Cuando la conciencia del creyente que ha quedado a la deriva se vuelve insensible, sus oídos espirituales también son anestesiados; la verdad no logra entrar porque la persona ha dado cabida en su mente a actitudes y filosofías equivocadas. Además, su corazón se endurece a las cosas de Dios. Al huir de testimonios en cuanto al poder, la gracia y la misericordia de Dios, evita situaciones que pudieran despertar de nuevo su conciencia y mover su espíritu al arrepentimiento.

Las personas se alejan de Dios en busca de más libertad y más placer. Pero las consecuencias son un corazón endurecido, una conciencia entumecida y unos oídos sordos. El creyente apartado sacrifica la vida de victoria en Cristo, por una existencia carente de satisfacción permanente.


El peligro de Deslizarse

Una hermosa tarde, mi mejor amigo y yo encontramos un bote abandonado flotando en el río. Tenía los remos rotos, pero eso no pareció ser un impedimento para un par de adolescentes. Subimos al bote, y nos dejamos llevar por la corriente. No estoy seguro de cuánto tiempo pasó mientras estuvimos flotando a la deriva, pero supimos que estábamos en problemas cuando oímos un estruendo. Más adelante el agua se precipitaba sobre una represa. Aterrorizados, echamos mano de los remos rotos y nos pusimos a remar con fuerza contra la corriente. Nos las arreglamos para llegar bien cerca de la orilla, y saltamos, pero el bote cayó en la represa. Lo que comenzó como una diversión sencilla terminó casi en una tragedia.

Eso es exactamente lo que sucede con muchas personas hoy. Lo que comienza como una diversión, termina en un naufragio porque las personas se dejan llevar por la corriente, sin pensar antes o darse cuenta de que se están alejando de la seguridad que ofrece el plan de Dios. Según la actitud prevaleciente en la sociedad moderna, Dios no hace falta mientras la corriente esté tranquila. En otras palabras, cuando hay buenos ingresos, la familia está libre de riesgos y la salud es estable, ir con la corriente parece bien. Pero, en realidad, una persona a la deriva está siendo arrastrada a corrientes contrarias a Cristo y la iglesia.

El pasaje de hoy enseña que el sabio ve el futuro, y evita el desastre. Dicho de otra manera: Dejarse llevar por la corriente es una insensatez. En muchos aspectos de la vida —matrimonio, familia, finanzas, etc.— necesitamos tener un plan de navegación claro para tener éxito (Pr 3.6).