jueves, 17 de febrero de 2011

Pasos de un linchamiento mediático

 

Por René Mondragón

Fuente: Yoinfluyo.com

| 16 de Febrero de 2011

 

 

Por primera vez en la historia reciente de este espacio de opinión, voy a disentir de Manuel Velásquez, un espléndido periodista que me distingue con su amistad.

 

El origen del disenso

 

Decía Manuel Buendía que sólo un comunicador puede criticar a otro comunicador, y eso voy a hacer, con todo el afecto de quienes compartimos el amor por este bendito oficio de tundir máquinas.

 

Hace unas cuantas lunas, Manuel publicó "Desatinos de la Presidencia", a raíz de lo que todos venimos presenciando en las últimas semanas: desde los berrinches naco-legislativos de Gerardo Fernández Noroña, hasta el despido de MVS y la posterior rueda de prensa de Carmen Aristegui, aderezado todo esto con las declaraciones de Janet Napolitano, Hillary Clinton y las del subsecretario del ejército estadounidense.

 

Manuel Velásquez asegura: "Sin embargo, es altamente criticable que Presidencia no haya frenado los rumores del alcoholismo de Felipe Calderón antes. Y es que en los círculos informativos se han venido dando desde el principio de su sexenio de una manera constante. Ahorita, ya es muy tarde; el escándalo le estalló en la cara y definitivamente no le viene en el mejor momento".

 

Así las cosas, creo que estos sucesos vienen a formar parte de lo que este aprendiz de escribano le llamaría "Metodología del linchamiento mediático", como aproximación al tema y heredad para las siguientes generaciones.

 

El linchamiento mediático tiene su chiste, sus procesos y sus tiempos. Sin entrarle a detalles de deontología periodística, metafísica aplicada, antropología filosófica o teología moral, temas en los que me confieso un lego absoluto y párvulo autodidacta, me parece que pueden establecerse algunos pasos y/o fases que conducen los hechos polémicos o con potencial de controversia, hasta llegar al linchamiento mediático.

 

Fase 1: Calumnia, calumnia, calumnia, que algo quedará. Esta máxima atribuida a Maquiavelo, en nuestro país asumió un carácter costumbrista, porque sin más trámite, sin derecho a oír al indiciado, sin posibilidad de defensa alguna, nuestro amado pueblo tenochca es genial, sobre todo cuando asegura –frente a dimes y diretes de esta naturaleza–.

 

"Cuando el río suena es que agua lleva", que para nuestros queridísimos lectores en Bosnia, Georgia y Croacia viene a significar algo así como "si se dice algo feo de alguien, es muy probable que así sea". Recuerde usted que además tenemos un refrán muy nuestro que va en el mismo sentido: "piensa mal y acertarás".

 

Bajo esta perspectiva, podríamos afirmar como cuasi-verdad, si es viable el neologismo, que el presidente Calderón es alcohólico, que Janet Napolitano tiene razón en el tema de la vinculación de Al Qaeda con los cárteles de la droga en México, y que Hillary Clinton ya descubrió los focos de insurgencia encabezados por el narco y la demás delincuencia organizada, para tomar las riendas políticas de nuestro país.

 

¿Verdad que suena a torsión extrema de los folículos capilares ubicados en el occipital?

 

Fase 2: Siembra la duda.El linchamiento mediático requiere igualmente de un segundo paso que, una vez planteado el hecho imputable a alguien, se vuelve en un proceso más fácil: sembrar la duda.

 

Estábamos viendo el partido de México contra Bosnia y en el medio tiempo, alguien cambió de canal. Apareció el presidente de la República, y mi tía Toñita, acercándose al monitor, dijo: "¿verdad que no es cierto?, ¿verdad que no tiene cara de borrachito?".

 

Y claro, ya sabrá usted. Surgió el clásico primo que lo sabe todo. Él pronosticó la salida de Mubarak, el triunfo de la selección y el éxito de los Green Bay en el Súper Tazón; "¡Pos claro que no se le va a ver nada tía!, ¿qué no ve que en la tele los maquillan?".

 

¿Cuál fue el efecto? Simple. La duda ya quedó en el medio ambiente. De nuevo, "cuando el río suena…".

 

Fase 3: Desviar la atención del suceso central que provocó la polémica-escándalo.Esta parte del proceso es demoledora, porque se da como una verdad irrebatible el hecho que generó el proceso de linchamiento.

 

Es decir, ya no importa si lo que dijo Fernández Noroña tiene algún hálito de certeza, un ápice de objetividad, o un soplo pequeñito de verdad. Lo mismo dijo Carmen Aristegui en su fenecido programa radiofónico. Ya no importa lo que haya dicho la fuente. Es más, la nota ya no es esa.

 

La nota será lo que diga la Presidencia de la República, para que en cadena nacional, nos digan a todos los mexicanos si es cierto o no, que Calderón es dipsómano. ¡Por favor!, la falta de objetividad brilla por su ausencia, que, como dijera mi estimado Germán Dehesa, aunque todavía esté a debate si es que la ausencia debe brillar.

 

Fase 4: Hacer que "Fuenteovejuna" emita la sentencia condenatoria sin posibilidad de apelación.Esta es la parte brutal de la metodología para un linchamiento mediático. Ya no importa la veracidad de la información ni la confiabilidad de la fuente. El camarógrafo y el reportero salen a las calles a recoger la opinión del respetable.

 

Como el tiempo es reducido en los medios electrónicos se recaban dos o tres opiniones. Son de chile, de dulce y de manteca. La duda crece y por lo mismo es necesario recurrir a la opinión de los tuiteros. Son centenares las opiniones, unas a favor y otras en contra. No falta quién, en la mesa de redacción del medio, se ponga a contar y, haciendo matemáticas básicas, saca un porcentaje.

 

Aunque sea por unas cuantas décimas, el respetable –al igual que las vestales en su tiempo– levantará el pulgar o lo pondrá hacia abajo, para que se cumpla su impostergable sentencia. El dictamen no tendrá ninguna posibilidad de ser apelado. Es inexorable.

 

Ya no importa si quienes están al resguardo y protección del Estado de Derecho exoneran al sedicente inculpado. Se hablará de corrupción. De lo contrario, si se le condena, Fuenteovejuna dirá que la pena fue leve, que debería ser el cadalso y la guillotina, como escarmiento a las futuras generaciones. Vox populi…

 

Dos consideraciones

 

La primera tiene que ver con la deontología periodística, y la segunda, con un viejo principio jurídico.

 

El periodista irremediablemente está encadenado a decir la verdad de los hechos, con total objetividad. ¿Puede agregarle "color" a su nota? Eso no está a discusión. ¿Puede editorializar, dar su opinión y emitir un juicio personal sobre algún hecho? También es cierto. Pero, para nuestra forma de ver las cosas, debe haber –por muy frágil que éste sea– un pequeñísimo hilo que ayude al receptor, a distinguir la orientación y el propósito del trabajo del comunicador.

 

Es frecuente que, cuando el periodista somete su nota a sus creencias, convicciones personales o ideología –que es totalmente comprensible que con honestidad la asuma– pierda la brújula y la sana objetividad de los sucesos que comunica.

 

Es claro que Carlos Marín jamás será amigo de Sandoval Íñiguez; que Ricardo Rocha nunca se afiliará al PAN; ni Ferriz de Con aceptará jamás ser compadre de Fidel Herrera, de José Murat o de Mario Marín.

 

Lo que en nuestra opinión, no se vale, es que con una superficialidad pasmosa, López Dóriga le diga "imbécil" al alcalde de León, Guanajuato, llamándole la atención a su auditorio para que se diera cuenta de "cómo habla el sujeto ese", cuando el comunicador ignoraba que Vicente Guerrero Reynoso, el edil leonés, padecía un problema neurológico que le afectó el habla.

 

En síntesis, si la señora Clinton tiene pruebas de la insurgencia, lo elemental es que la comparta con las autoridades federales para establecer un plan común contra la delincuencia, porque de allá llega el contrabando de armas.

 

Si la señora Napolitano tiene pruebas de lo que dijo, que las aporte. Si el legislador asegura y tiene pruebas del alcoholismo de Calderón, que las presente, porque se trata de un tema de seguridad nacional.

 

Y como el que afirma está obligado a probar, si no lo hacen en un tiempo perentorio, que el Chahuistle se los demande.

 

 

 



Los adversarios de Humberto Moreira

 

Por René Mondragón

Fuente: Yoinfluto.com

Febrero / 2011

 

 

Con la entronización de Humberto Moreira Valdés como nuevo pontífice sumo del priísmo en el país, los escenarios políticos ofrecerán algunas posibilidades que vale la pena analizar con mis preciosísimas lectoras y gentilísimos lectores.

 

Desde que María Cristina Díaz Salazar se sumó como compañera de fórmula del exgobernador empezaron también a clarificarse las prospectivas.

 

De inicio, Francisco Rojas –uno de los delfines en activo de Carlos Salinas de Gortari– evidentemente no cabía de gusto, pues Maricristi se deshizo en elogios, bombos, platillos, incienso y loas, diciendo –fuerte y quedito– que gracias a Pancho, ella ocupaba la secretaría general del ex partidazo.

 

En este sentido, la primera lectura es simple: el otrora odiado, nunca bien ponderado y siempre vilipendiado ex presidente Salinas se transforma y muta para erigirse, de facto, en el gran dedo elector de las candidaturas y estrategias del PRI rumbo al 2012.

 

Resulta interesante, porque las profecías de Carlos Ramírez se empiezan a cumplir paso a paso.

 

La tónica de los discursos, coincido con Pedro Ferriz de Con, nos permitieron regresar al pasado que todos creímos superado. Loas y sonsonete priísta; sonsonetes priístas y mentadas de madre al gobierno de Calderón; bravatas norteñas con sonsonete priísta. Un PRI engallado, envalentonado y echado pa'lante gracias a las arengas del coahuilense, antes mesurado, parco, respetuoso. Ahora se presenta bravucón y pendenciero, tal y como le dijo en alguna ocasión, Beatriz Paredes a Germán Martínez.

 

Fue, sin embargo, la misma túnica de siempre. Veamos: Humberto Moreira recibió una "constancia de mayoría", y la pregunta va por inercia: ¿Constancia de mayoría para un candidato de unidad, candidato único, candidato ungido por el dedo salinista? Como dice un señor en la tele: "Difícil de creer". Por eso va la segunda pregunta: si el PRI sigue jugando a la democracia interna, ¿usted cree que podrán garantizar democracia en serio y en serie, si es que –como dicen los clásicos– el voto popular los favorece y regresan a Los Pinos?

 

Como dijese la destacada poetisa contemporánea, la Chimoltrufia: Moreira, como dice una cosa, dice otra. Por eso ya le advirtió al gobierno calderonista que su partido "jamás se pondrá de rodillas". Y en seguida profetizó al asegurar que el ciclo político de los adversarios del PRI –no sé si se refería a varios millones de mexicanos que no votamos por ellos– "está por terminar". Por lo tanto, agregó, su partido "no será contemplativo" ante el cambio que requiere el país. Otra vez, resulta difícil de creer, porque si no lo hicieron en 71 años de priato, la perorata se escucha sin fondo, huecamente beligerante o beligerantemente hueco, como usted prefiera.

 

El planteamiento resultó genial. Tanto, que vale la pena transcribir el párrafo central del discurrir moreirano, cuando señala con su flamígero dedo al gobierno federal, desde la cúpula priísta:

 

"No anteponen ellos los intereses de la nación a los de su partido, piensan siempre en salvar a su partido y nunca piensan en salvar a México, por ello, por la falta de voluntad para construir acuerdos, por la ausencia de un auténtico compromiso con la mayor responsabilidad, el ciclo político de nuestros adversarios está llegando a su fin".

 

El Alzheimer del nuevo dirigente priísta es formidable: ya se le olvidó que durante 71 años fueron una dictadura y un monopolio de partido, bien llamado "partido del gobierno".  Además creadores y fomentadores de la corrupción, Flagelo de México

 

¿Alguna vez, como priístas en pleno usufructo del poder, antepusieron los intereses de la nación a los de su partido? Yo, la verdad, no me acuerdo; como tampoco viene a la memoria alguna hazaña priísta que tuviese como propósito prioritario salvar a México, en vez de hacer todo lo que se necesitaba –ético o no– con tal de salvar a su partido. Y no decimos nombres porque se pueden molestar Arturo Montiel, Luis Echeverría, López Portillo, Mario Marín, Fidel Herrera, José Murat o Ulises Ruíz.

 

Una pregunta final: Moreira, ¿a quién considera como sus adversarios?



 

 



Contradicciones en el mundo árabe-musulmán

 

Por Federico Müggenburg

Fuente: Yoinfluyo.com

Febrero / 2011

 

 

De repente ha irrumpido en los países del Magreb (Marruecos, Argelia, Túnez, Libia y Egipto) una revuelta violenta que ya amenaza con extenderse por el extremo suroeste hasta Mauritania y por el este a Jordania, Siria, Arabia Saudita y Yemen del Sur. Cada día las noticias informan de extensiones del mismo fenómeno en otros países como Sudán, en proceso de partición en dos.

 

Las características comunes son: naciones árabes musulmanas con gobiernos autoritarios, desde dictatoriales originados por golpes militares, hasta monárquicos vitalicios hereditarios. La rebelión se ha iniciado en Túnez, con manifestaciones callejeras en la capital y principales poblaciones, detonadas por jóvenes suicidas que se autoinmolan con fuego en público, causando una gran conmoción entre sus conciudadanos enterados principalmente por las redes electrónicas.

 

Los territorios del norte de África, fueron parte del imperio romano hasta fines de los años 600 y principio de los 700, cuando las hordas de fanáticos musulmanes arrasaron con todos los vestigios de civilización cristiana y penetraron a la península ibérica estableciendo luego el dominio de los califatos. En España fueron detenidos y rechazados el año 718 por Don Pelayo, en Covadonga y por Carlos Martel, en Poitiers en 732. Transcurrieron siete siglos de un lento pero consistente rechazo hasta que en 1492, los reyes católicos conquistaron Granada y expulsaron definitivamente a los musulmanes de España.

 

En 1571, la derrota en Lepanto, terminó con el dominio musulmán en el mar Mediterráneo.  Mucho tiempo después, los imperios europeos establecieron colonias en África, que terminaron con la descolonización consumada después de la Segunda Guerra Mundial. De entonces para nuestros días, los gobiernos de las naciones europeas beneficiarios de los recursos de gas y petróleo descubiertos en esos nuevos países, se hicieron de la "vista gorda" ante la falta de vida democrática y las violaciones de los derechos humanos.

 

Otro elemento importante a considerar es la existencia del Estado de Israel, siempre en conflicto con los palestinos y sus "hermanos musulmanes", y de la influencia del gobierno norteamericano en los sucesos de esa región.

 

La revuelta en Túnez, derribó en pocos días al dictador Ben Alí, huido a Arabia Saudita, cuya familia y colaboradores cercanos acaparaban la riqueza del país. De los 10.5 millones de habitantes,  52 por ciento es menor de 30 años. El efecto inmediato se ha manifestado en Egipto, contra su dictador, Hosni Mubarak, con 30 años en el poder, y una población de 80 millones de la que 63 por ciento son menores de 30 años.

 

En Libia, el dictador y amigo de Hugo Chávez, está en el poder desde 1969. Al principio repudió los sucesos de Túnez, pero ahora apoya "al pueblo", y para "curarse en salud", anunció gigantescas inversiones para "beneficio" de la población libia. Es aún difícil prever hasta donde llegará este suceso, que puede considerarse equivalente a la "Primavera de Praga", de 1968, cuando los jóvenes se manifestaron contra la dictadura comunista en su país y en Europa, y fueron aplastados por las "Fuerzas del Pacto de Varsovia", es decir la URSS.

 

Entre los musulmanes, ya sean árabes, turcos, persas o indonesios hay diferencias, existen sunnitas, chiítas y wajabitas, que también luchan entre si. Hoy parece que la influencia de la civilización occidental europea, secularizada, pero próspera en lo social, económico y político, sirve de modelo entre las poblaciones jóvenes de estas naciones musulmanas que aspiran a ese tipo de vida. No parece haber un plan elaborado para estas insurrecciones.

 

Han sido una sorpresa para cualquier analista y más aún, para los servicios de inteligencia de la Unión Europea, la Unión Americana, Israel y Rusia. Su antecedente premonitorio más cercano fue el rechazo de los jóvenes de Irán, al fraude electoral  con el que se reeligió Ahmadineyad y fue sofocado con una violencia que conoció el mundo.

 

El detonador por las contradicciones en el mundo árabe-musulmán, será un nuevo hito en la globalización, como lo fue en su momento el terrorismo musulmán derribando las Torres Gemelas de Nueva York, que rompió el paradigma del "mundo unipolar y el pensamiento único". Cambiarán ciertamente las condiciones de la presencia de actores tan importantes como los consumidores de gas y petróleo de la Unión Europea y la Unión Americana.

 

La seguridad de Israel se pone en juego porque Egipto y Jordania eran "garantes" de cierta estabilidad en la región desde 1979, después del acuerdo de paz entre ambos. Las monarquías vitalicias hereditarias de túnicas y turbantes (Marruecos, Arabia Saudita o Jordania), las dictaduras militares de traje y corbata occidentales (Argelia, Túnez, Egipto o Siria) o la de túnica y turbante (Libia), y la dictadura de los ayatolas de ropajes orientales (Irán) y la identidad de la secta terrorista Al-Qaeda y su líder Bin Laden, afectarán o se verán afectadas en forma imposible de determinar ahora. El cambio de paradigma e identidad entre los musulmanes empieza a manifestarse y sus consecuencias influirán en la reconfiguración de la globalización, como se ha desarrollado hasta ahora.

 

Sucesos como el que estamos empezando a vivir, también tendrán sus efectos en los "aliados" latinoamericanos de los musulmanes, como son los casos de los dictadores de Cuba, Venezuela, Bolivia y Ecuador. De todo ello se desprende una enseñanza: entender que ha llegado la hora de precisar las claves de la identidad cultural y religiosa de nuestras naciones latinoamericanas y así lograr superar con éxito las turbulencias de una globalización carente de lucidez para identificar, lo que permanece y lo que cambia en un proceso histórico tan importante.

 

 

 



sábado, 12 de febrero de 2011

Una anciana aborta a bolsazos el atraco de una relojería en Inglaterra

 

Por: Antero Duks

Febrero / 2011

 

 

 

Una anciana abortó a bolsazos el atraco de una relojería de lujo en la localidad inglesa de Northampton, en una hazaña que quedó recogida en imágenes por un video-aficionado.

 

La filmación muestra a tres hombres golpeando con martillos voluminosos los escaparates del establecimiento, mientras otros tres esperan subidos en motos de pequeña cilindrada para escapar.

 

Pasados unos segundos, en la parte derecha de las imágenes se ve a una mujer vestida con un llamativo abrigo rojo, que cruza la calle y que se acerca corriendo a buen ritmo hacia los atracadores.

 

Cuando llega a su altura, intenta golpear con su bolso a uno de los que espera subido en una de la motos, que esquiva el golpe, y repite con los que están robando los relojes, que también tratan de evitar la furia de la señora y deciden darse a la fuga.

 

La mujer no se rinde y continúa golpeando a la pareja que cae al suelo cuando trata de huir del lugar en su moto.

 

La filmación se corta en ese momento y continúa con las imágenes de un grupo de viandantes inmovilizando a uno de los atracadores.

 

La policía local de Northampton informó posteriormente de la detención de cuatro personas en relación con este suceso y de que está buscando a las otras dos participantes en el atraco frustrado.

 

"Los delincuentes fueron interceptados por viandantes y se dieron a la fuga sin llevarse nada. Uno de los atracadores fue retenido por los peatones y los otros tres fueron detenidos por la policía poco después", dijo un portavoz policial, que no dio más detalles sobre la identidad de la "heroína del abrigo rojo".

 

http://www.youtube.com/watch?feature=player_embedded&v=uN7_gdCmk4k

 

¡Ah!, pero en México, a un asesino confeso de una joven lo liberan tres jueces, y la madre de la joven, que obviamente reclama, días después la asesina el mismo asesino de su hija, y "tuti contenti".  ¿Cómo la ven?  ¡Ah!, pero eso si, después nos desgarramos la camiseta y desgañitamos porque nos llaman podridos.  ¿Y el asesino? Ah, el asesino, pues este anda dándole vuelo a la hilacha, pitorreándose de las autoridades policiales y, ¿por qué no? A la mejor echándose dos que tres con los jueces que le dieron la bendición. 

 

Reitero: ¿cómo la ven de ahí?

 



¿Quién es mejor gobernante, PRI o PAN?

 

Por José de Jesús Castellanos |

Fuente: Yoinfluyp.com

Febrero / 2011

 

 

Las transiciones políticas no son fáciles. El grupo autoritario en el poder se aferra al mismo y busca todos los medios para sostenerse en él. Cuando finalmente cede por la presión social, la externa y sus propias divisiones, no por ello deja de soñar con el retorno al poder.

 

Los estudiosos de las transiciones advierten, cuando se trata de gobiernos militares, de la continua tentación de nuevos golpes de Estado. Los "duros" del viejo sistema suelen estar al acecho y encuentran en los problemas económicos, políticos o sociales que tienen que enfrentar los nuevos gobiernos, el pretexto para dar marcha atrás.

 

Uno de los temas que suelen utilizar los golpistas, a fin de preparar su retorno, es la inestabilidad o fracaso económico, así como los problemas sociales que afloran en el proceso de la transición, aunque provienen del pasado, pero permanecían ocultos por la falta de libertad de prensa. Los duros se encargan de enfatizar esta realidad mediante su capacidad de comunicación no perdida. De esta manera, se prepara a la sociedad para que sea receptiva a la regresión, haciéndole añorar "los buenos tiempos de antes".

 

El modelo autoritario mexicano construido por el PRI en el siglo XX fue experto en comunicación para difundir su mensaje y ocultar la realidad, haciendo creer a la sociedad que las cosas iban bien cuando estaban mal. El sistema contó con comunicólogos o con un buen diccionario de sinónimos para ocultar la realidad.

 

Esto se manifestó, sobre todo, en los años de las crisis recurrentes que dieron al traste con el desarrollo y la economía nacionales. Entonces no había inflación, sino especulación empresarial; tampoco devaluación, sino ajuste de la paridad, desliz, etcétera. Se manejaba el lenguaje de forma tal que ocultaba la realidad.

 

Ahora, en cambio, se pretende responsabilizar al gobierno de la transición de una nueva década perdida, cuando en realidad fue en los 80, principalmente con Miguel de la Madrid, cuando el país vivió sus peores momentos económicos.

 

Vale la pena comparar la historia de aquellos años, que muchos ya no recuerdan y otros no conocieron, para conocer cómo la estrategia de la mentira de los priístas pretende hacernos ver estos tiempos como un desastre y los suyos como el paraíso.

 

Los problemas se iniciaron con Luis Echeverría al estallar la primera crisis económica, cuando a fines del sexenio el Banco de México (Banxico) "se retiró" del mercado para dejar flotar el peso y se produjo una brusca devaluación del peso del 76 por ciento; la historia se repitió con José López Portillo, con una devaluación de 866 por ciento en su sexenio; con Miguel de la Madrid fue de mil 443 por ciento, y con Ernesto Zedillo de 173 por ciento.

 

De 1992 al 2000, la devaluación porcentual anual promedio del peso fue de 15.7 por ciento. ¿Qué ha ocurrido con los gobiernos de Vicente Fox y Felipe Calderón? De 2001 a 2009, la devaluación promedio anual ha sido de 3.9 por ciento. Esa es la verdad, no la mentira priísta que hoy nos quiere convencer de que ellos sí supieron manejar la economía.

 

Si analizamos las dos últimas décadas, podemos observar que la deuda pública externa con el PRI creció de 1992 a 2000 un promedio de 27.4 del PIB, en tanto que del 2001 al 2009 lo hizo en 9.6 por ciento. Actualmente las reservas internacionales han alcanzado niveles históricos, cuando con López Portillo y Zedillo no teníamos solvencia y tuvimos que recurrir al apoyo extranjero para salir de la crisis.

 

En cuanto a atracción de inversión extranjera, en el mismo lapso del gobierno del PRI se atrajeron 8 mil 867 millones del dólares, en tanto que con el PAN se atrajeron 16 mil millones de dólares. Además, parece haberse olvidado el Fondo Bancario de Protección al Ahorro (Fobaproa) y sus consecuencias.

 

Junto a esos número macro, las cifras revelan que con Carlos Salinas y Zedillo el ingreso per cápita de los mexicanos fue de 5 mil 100 dólares, en tanto que con Fox y Calderón llegó a 8 mil 386 dólares.

 

Al mismo tiempo, la inflación con el panismo ha sido de un promedio de 4.4 por ciento en el sexenio de Fox y hasta ahora de 4.6 por ciento con Calderón. Todo ello, frente a un 35.7 por ciento con López Portillo; 86.7 con Miguel de la Madrid; 15.9 con Salinas, y 22.6 por ciento con Zedillo. Esto ha redundado en el incremento del poder adquisitivo de los mexicanos.

 

En cuanto a inversión en infraestructura por parte del sector público, a precios constantes de 2009, Zedillo canalizó 97 mil 394 millones de pesos; Fox 150 mil 844, y en lo que va de este sexenio se han invertido 171 mil 148 millones de pesos. A ello se puede agregar que mientras de 1995 al 2000 la iniciativa privada invirtió 10 mil 926 millones de pesos en infraestructura, en el actual sexenio se han invertido 45 mil 227 millones.

 

¿Cuándo hemos estado mejor? Una cosa es la realidad y otra las mentiras políticas.

 

 



¿Participación social?... ¡caramba!

 

Por Fernando Sánchez Argomedo

Febrero / 2011

 

 

 

Cuántas veces hemos oído hablar de que para lograr una verdadera transformación de nuestra nación se requiere de la participación social?. Desde que México dio un paso más en la transición abriendo la alternancia en el poder se han derivado un sinnúmero de iniciativas, proyectos y columnas escritas que argumentan que el fundamento esencial de la transición es la participación social.

 

Nadie duda de que el argumento tenga total validez, pero sin duda requiere de una reflexión más profunda que debe partir de la esencia de lo que estamos hablando.  La participación social parte de la naturaleza de los seres humanos. El simple hecho de ser persona naciendo necesariamente en una comunidad nos convierte en seres sociables.}

 

La raza humana no se puede entender en este planeta, constituyendo grandes naciones, sin la imperiosa necesidad desde sus orígenes de la vida en común y de la consecuente organización en roles específicos y de objetivos comunes.

 

Lo que sucede hoy con la participación social, es que los seres humanos vivimos en comunidades aun mucho más complejas en las que las reglas de convivencia se dan por sentadas, sin embargo resulta de suma importancia entender que para que siga habiendo evolución tiene que haber un esfuerzo individual, el cuál parte de dejar a un lado la comodidad del individualismo transitando hacia la incomodidad de pensar en los demás y en sus necesidades, que se traduce en "nuestras necesidades" hablando en comunidad.

 

Es como cuando aprendemos a manejar un automóvil estándar, al principio tenemos que entender cuándo meter las velocidades, luego con el tiempo eso se hace operativo y dejamos a un lado esa atención específica. En este sentido debemos recordar por qué somos una comunidad y por qué debemos hacer algo por los demás, es decir, por qué debemos participar socialmente.

 

Cuando las personas que formamos parte de una sociedad dejamos de ver la esencia, perdemos de vista el rumbo, y sin rumbo hay desilusión desesperanza y apatía, todos estos problemas de la sociedad actual que nos llevan a vivir como en una embarcación que se lleva la corriente, nos movemos porque nos llevan, aunque no estemos de acuerdo sobre a donde vamos.

 

Sin un rumbo definido por nosotros mismos, cualquier lidercillo con dos o tres argumentos nos convence, ya sea por su capacidad para hablar o porque tiene una buena imagen.

 

La esencia del rumbo esta en reconocer quiénes somos y a dónde queremos ir. Somos personas, seres humanos de carne y hueso, con una dignidad especial por tener la capacidad de pensar sobre nosotros mismos lo cual nos hace completa y absolutamente libres. Sin embargo esta capacidad nos permite darnos cuenta que hay otros como yo que tienen la misma cualidad y dignidad.

 

La participación social no es más que definir un rumbo común que nos permita alcanzar nuestras metas basadas en respetar y promover nuestra dignidad como personas. ¡Caramba! Mientras no lo entendamos seguiremos dejándonos llevar por la corriente, pero cuando lo entendamos cambiara por completo nuestra actitud moviéndonos a la acción.

 

 



La esquizofrenia al estilo mexicano

 

Por Equipo yoinfluyo.com

Febrero / 2011

 

 

El camino al 2012 ya está siendo recorrido por un cúmulo de actores políticos que fincan en él sus esperanzas. La elección estatal de Guerrero ha sido interpretada por muchos observadores como un indicador de la fuerza de dos aspirantes presidenciales que, suponen, habrán de disputar el cargo en un eventual proceso electoral.

 

El fenómeno que se confirma luego de alguna elección de mediana o gran envergadura es que la cultura mexicana, los formadores de opinión y analistas, no saben levantar la mira para proyectar el largo plazo. Con la elección federal intermedia de 2009, con las elecciones estatales de 2010 y con la que inauguró el presente año, observamos que lo que preocupa a los opinadores es quién ganó y quién perdió rumbo al proceso electoral de 2012.

 

Los proyectos para el país quedan relegados ante la interpretación de que los resultados electorales obtenidos benefician a tal o cual aspirante a la Presidencia. De visiones, proyectos y propuestas para el país poco se habla. Si en detrimento de la ciudadanía ha comenzado ya  la ilegal y velada promoción rumbo a las elecciones de 2012, al menos que se ofrezcan propuestas concretas para que sean debatidas en el espacio público.

 

El Congreso de la Unión está a punto de entrar a un nuevo periodo de sesiones. Los temas pendientes son muchos: están detenidas las reformas laboral, educativa, fiscal, al sistema de pensiones, entre otros. No obstante, algunos de quienes desde ahí debieran servir al país ya están más preocupados por la forma en la que se acomodarán rumbo al 2012.

 

Da la impresión de que los problemas públicos del país son sólo un espejismo, una parte desagradable del imaginario colectivo, dado que una buena parte de los servidores públicos del país no están ocupados en ellos, sino en la renta política y en la aspiración electoral. Entonces, los reclamos de seguridad pública, de justicia, de acceso a los servicios básicos que otorga el Estado son demandas que pudieran parecer esquizofrénicas.

 

En este año se realizarán las elecciones estatales del Estado de México, de Michoacán, Hidalgo, Coahuila y Baja California. ¿Cuáles son los proyectos concretos que ofrecen para el país los partidos políticos? Quién sabe. Lo que es cierto es que las últimas elecciones estatales demuestran que poco importa el origen de los candidatos competidores, al final del día parece que el viejo sistema es el que se termina imponiendo.

 

¿Y el contenido programático de las campañas electorales? Pues nada, que los ciudadanos no lo demandan, mientras que los partidos políticos se dan la oportunidad de burlarse tantas veces les place impulsando candidatos que, aunque no tengan algún mérito en sus propuestas, tienen posibilidades de triunfo.

Si estos serán los criterios para el 2012, mejor ahorrémonos las elecciones.

 

Con todo, todavía tenemos tiempo para pensar qué es lo que queremos para México. Ningún candidato, por bien parecido que sea, garantiza el cambio para el país. ¿No nos hemos dado cuenta?