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Abril 2011 Esta palabra nos demuestra claramente que no podemos explicar la Paz de Dios. Pareciera casi una locura hablar de paz, en esta era que podríamos denominar "la era del llame ya". Donde todo tiene que ser ahora, donde somos impulsados a lo rápido. Es muy bueno el avance del hombre al querer facilitar las cosas, digamos, al querer ser mas practico (de hecho, está bien con un equilibrio), pero el ser humano no se da cuenta, que cuanto más práctico es todo, menos paciencia se tiene y por consecuencia se pierde la Paz. . Por eso nos cuesta entender a Dios, porque Él no se rige por el tiempo de este sistema. A Dios nada lo apura y nada lo retrasa. El es el principio del principio mismo. Quiero compartir este versículo en tres versiones diferentes: Filipenses 4:7 (RV) "Y la paz de Dios, que sobrepasa todo entendimiento, guardará vuestros corazones y vuestros pensamientos en Cristo Jesús."
Esta palabra nos demuestra claramente que no podemos explicar la Paz de Dios. Cuando tienes la Paz de Dios, la gente se tiene que preguntar qué te pasa. Dios quiere poner Paz en tu vida porque para él es estratégico. El va a usar Su Paz en ti para atraer personas a su Reino. Imagínate, cuando la gente vea tú paz, va a querer lo que tú tienes. Aprenda esto: La palabra hebrea para paz es "shalom", que significa "nada entre nosotros". También, quiere decir perfecto, completo; seguridad, fortaleza, salud, tranquilidad, quietud, prosperidad, abundancia.
Quiero hablarte de tres dimensiones de la Paz, que te serán útiles para desarrollar una vida Prospera: 1. Paz con Dios: Es aquella paz que recibimos cuando aceptamos el perdón de nuestros pecados; al ser reconciliados con el Padre, nuestra relación con Él es restaurada.
2. Paz con los demás: La Paz con los demáses aquella que nos permite acercarnos a otros sin paredes ni divisiones entre nosotros. Es la paz que, a través del fruto del amor, surge en cada uno de nosotros. Esta Paz nos permite comprender lo importante que es buscar el bien del otro y no tan solo el nuestro. Cuanta más sea tu buena relación y paz con los demás, mas puertas de Prosperidad se te van a abrir.
3. Paz con nosotros mismos: El hecho de haber sido aceptados por Dios nos debe dar paz interior. Ninguna persona puede tener paz consigo misma ni con los demás, si primero no tiene paz con Dios.
¿Cuál es la diferencia entre la paz que el mundo ofrece y la paz que Dios da? La paz del mundo depende de las circunstancias. En otras palabras, según lo que sucede, según lo que ocurre, esa paz se va o se queda. Con esa paz ficticia nunca tendrás control de lo que te sucede.
Esa paz se convierte en un ancla que no permite que seamos arrastrados para ningún lugar, sino estar firmes en la Promesa. Dios no te está ofreciendo una religión, Dios te está ofreciendo una Paz que sobrepasa todo entendimiento, Dios te está ofreciendo marcar la diferencia. Dios te está ofreciendo ser un protagonista de la historia y no tan solo un simple espectador. |
sábado, 23 de abril de 2011
Recuperar la paz
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