Desconéctate de toda persona no calificada y que abusa y mal usa en tu vida. Jesús solo le invirtió tiempo a quienes le ministraban o servían y a quienes recibieron Su Ministerio. Cuando alguien no valora tu tiempo, no valorará tu sabiduría.
7 Obstáculos que te Impiden ALCANZAR EL ÉXITO
Hay 7 obstáculos que te impiden alcanzar el éxito:
1. Un espíritu no enseñable: reposa en una persona que no quiere cambiar. La ignorancia trae destrucción; si usted no conoce, no va a poder cambiar ni triunfar y los más seguros es que seas destruido. Sale más cara la ignorancia que el alto precio del conocimiento. Los negocios más exitosos son aquellos que siempre están renovándose, actualizándose y siempre están informados. Si le vas a consultar a alguien que esa persona te lleve delantera, no que esté detrás de ti. Una de las razones por la cuales no creces es porque te rehúsas al cambio.
Proverbios 1:5
Si el sabio aumenta el saber y el entendido adquiere consejo, ¿quién eres tú para no aumentarlo? Por lo menos hazte sabio y entendido y luego, preocúpate por incrementar tus conocimientos.
Proverbios 2:3
Hay dos fuentes de conocimiento: la sabiduría, que es aprender de los errores de los demás; y la experiencia, que es aprender de tus errores. Escoge aprender de la sabiduría antes que por experiencia. Jesús les dijo a sus discípulos “¿acaso no leéis?”, y Apocalipsis dice que el que no lea no entienda.
2. Una promesa no cumplida o un voto no pagado: Eclesiastés 5:4 dice “…cumple lo que prometes”. Una de las razones por las cuales las personas fracasan en su vida, es que no se hacen responsables de lo que prometen a Dios. No hay nada más mortífero que olvidar un voto o una promesa, ya sea hecha a Dios o a los hombres. Esto demuestra integridad y honestidad. Si tu violas la integridad de tus palabras vas a pensar que Dios es incumplido como tú; esto destruirá tu fe y quizá, tu milagro que tal vez venía en camino.
Salmo 15:4
Sea un voto, promesa o una deuda… ¡cúmplelos! La Biblia dice que no debemos tener
deudas con nadie. Apresúrate y toma responsabilidad por todos los votos y promesas que has hecho y Dios va a honrar eso; incluso, vas a dormir mejor. Los milagros diariamente en la vida del obediente.
3. Una ofensa no perdonada: Marcos 11:25 dice “Y cuando estéis orando, perdonad, si tenéis algo contra alguno, para que también vuestro Padre que está en los cielos os perdone a vosotros vuestras ofensas”. El perdón no es una sugerencia, es un requisito para que Dios conteste tu oración. Cuando perdonas permites que Dios tenga el derecho de juzgar y penalizar a aquella persona que te hizo daño. Al vengarte, usurpas el lugar de Dios y la autoridad que solo a Él le corresponde. Al perdonar evitas que el dolor se convierta en rencor y amargura. Ora por quienes te han hecho daño; si has recibido misericordia, ternura y amor, extiéndelo también.
4. Una asociación no deseada: Proverbios 13:20 y 1a.Corintios 15:33 nos enseñan cuán importante es con quién te asocias. Desconéctate de toda persona no calificada y que abusa y mal usa en tu vida. Jesús solo le invirtió tiempo a quienes le ministraban o servían y a quienes recibieron Su Ministerio. Cuando alguien no valora tu tiempo, no valorará tu sabiduría. Hay 4 características de una persona con la cual no debes asociarte:
Son más críticos que animadores.
Tiene en poco o se ríe de las metas que Dios te ha dado.
Se siente avergonzado de ti y te humilla.
Drena tu energía y hace perder tu tiempo por conversaciones tontas.
Pero también hay 4 características de una persona con quien debes asociarte:
Edifica tu fe y tu confianza.
Valora los sueños y las metas que Dios te ha dado.
Es entusiasta y se alegra con tu presencia; te celebra.
Recuerda siempre que eres especial y reconoce tus donde y habilidades.
Tú escoges el nivel de mentalidad que quieres. Asóciate bien y obtén un nivel alto de mentalidad.
5. Una lengua suelta: Proverbios 18:6-7 dice “los labios del necio traen contienda y su boca los azotes llama. La boca del necio es quebrantamiento para sí, y sus labios son lazos para su alma”. Las palabras son fuerzas poderosas, te hacen o te deshacen, ascienden o abaten, destruyen o edifican. Las palabras son las herramientas que Dios nos ha dado para edificar nuestra mente y espíritu. Tu cuerpo responde al sonido y tu espíritu responde a las palabras. Las palabras proveen imágenes a nuestra vida de cosas que queremos. Cuando escuchas algo, piensas; al pensar, sientes. Lo que sientes, lo haces y lo que haces, se convierte en un hábito.
La gente feliz siempre tiende a intimidar al que no lo es; el ganador intimida al perdedor pero aun así, atrévete a ser feliz. Comienza a acondicionar tu mente para vivir tus éxitos; los ganadores nunca recuerdan las derrotas, solo las victorias.

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