México a Debate Problemática Por el tamaño de su territorio y de su población, México ocupa el undécimo lugar mundial. Por el tamaño de su economía y por el volumen de su comercio exterior, el país se ubica entre los primeros 15 lugares. Pertenece a la OCDE y, de acuerdo con el Banco Mundial, se encuentra entre las naciones con un nivel de ingresos medios altos; sus indicadores de calidad de vida se hallan por encima del promedio mundial. No obstante, alrededor de la mitad de la población percibe ingresos (monetarios y no monetarios) que están por debajo de la línea de la pobreza. A través de su historia, el país ha sido incapaz de incluir a la mayor parte de sus habitantes en una dinámica clara de mejoramiento de sus condiciones de vida. La desigualdad ha sido una constante y, de hecho, México es una de las naciones más inequitativas del mundo. Hay un problema de fondo: una lógica económica y política orientada a la captura de rentas y la conservación de privilegios y no a la generación de riqueza y de oportunidades para todos. También es crucial la falta de acceso de la población a los activos requeridos para articularse a los procesos de la modernización económica y técnico-científica, particularmente los activos cognoscitivos. De cara al futuro, la relevancia del fenómeno de la exclusión queda de manifiesto a la luz de que mientras no tengamos la capacidad para incluir a la mayor parte de los mexicanos en la dinámica del desarrollo, no generaremos los recursos necesarios para satisfacer las necesidades que en materia de educación superior, de servicios de salud y de seguridad social planteará una población en proceso de envejecimiento. Visión de futuro En 2025, México tendrá una estructura social cohesionada en la que, sin menoscabo de su diversidad cultural, la convivencia pacífica y civilizada será la norma. Para tal efecto, sin paternalismos y con la participación corresponsable de la propia sociedad, habremos de lograr: Erradicar la pobreza extrema y abatir a niveles inferiores al 15% del total de la población el fenómeno de la pobreza. · Disminuir de manera drástica las desigualdades sociales y regionales y erradicar todas las modalidades de la discriminación. · Garantizar la vigencia plena de derechos. México ofrecerá a sus habitantes una auténtica igualdad de oportunidades y, sobre todo, la posibilidad de acceder a niveles más elevados de desarrollo humano. Prioridades, propuestas y líneas de acción estratégica La estrategia encaminada a reforzar la cohesión social, vía el abatimiento de los niveles de pobreza y una mejor distribución de los recursos productivos y la riqueza generada, debe atender cuatro prioridades básicas: 1. Desarrollo incluyente. 2. Seguridad social universal. 3. Desarrollo de capital humano e igualdad de oportunidades. 4. Desarrollo social-productivo. La pieza clave de esta estrategia debe ser la articulación conceptual y operativa entre la política económica y la política social. Al poner el énfasis en el desarrollo del capital humano y en la generación de riqueza, la estrategia implica la superación de los enfoques paternalistas y exclusivamente asistenciales. Sin dejar de reconocer las responsabilidades gubernamentales en materia social, es la propia población la que debe erigirse en el principal artífice del mejoramiento de sus condiciones de vida.
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martes, 1 de marzo de 2011
COHESION SOCIAL Y EQUIDAD
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